7 Nuevas Pautas para Aprender una Habilidad Nueva

 

Por Gonzalo Fuentes

 

Por causas ajenas a mí, mi artículo “El arte de aprender una habilidad nueva (y 7 pautas para lograrlo)”, uno de los primeros en aparecer en El Día Después, se ha convertido sin duda en el más popular, o por lo menos el más leído, con cientos y cientos de visitas. Digo causas ajenas a mí, porque aunque yo lo haya escrito, sino hubiese sido porque distintas páginas, blogs y foros lo han ido compartiendo ampliamente, cientos de lectores y suscriptores nuevos no habrían llegado hasta aquí. Por eso siempre os recuerdo del poder de compartir los artículos si los encontráis útiles, ya que la difusión es una de las tareas más difíciles en este curioso mundo del blogging. Así que GRACIAS de todo corazón a aquellos que difundís el mensaje.

 

El caso es que dado que ha sido el artículo que más interés ha despertado, he estado estas últimas semanas pensando con qué podía contribuir más en este tema. Aprender cosas nuevas no deja de ser una de mis más grandes pasiones, y como dicen que cuando te concentras en algo, éste se hace más grande, me he encontrado con nuevas e interesantes ideas que compartir con vosotros con respecto al arte de aprender una habilidad nueva. Bueno, en realidad, lo que me he encontrado son con lagunas en aquel primer artículo. Pautas que no os había contado y que ahora veo de gran importancia en todo camino de aprendizaje.

 

Antes de meterme en vereda me gustaría enfatizaros una cosa. Algo a lo que dediqué amplio espacio en aquel primer artículo pero de lo que quiero hacer constancia de nuevo. Introducir una nueva habilidad o un nuevo hábito puede dar un vuelco total y brutal a tu vida. Antes de empezar no sabes cuánto. Pero prefiero dejar este momento en palabras de Jim Rohn:

 

“Una nueva disciplina altera inmediatamente la dirección de tu vida. No cambias los destinos inmediatamente -eso está por llegar- pero tú puedes cambiar la dirección inmediatamente y la dirección es muy importante. Empieza el proceso. Comienza un nuevo hábito, no importa lo pequeño que sea. El tamaño no es lo importante; que empieces o no empieces, que continúes o no continúes, eso es lo único que importa…”

 

Para mí estas palabras resultan muy poderosas y totalmente ciertas. Ese es el poder de añadir algo nuevo a tu vida. De empezar. De perseverar. Y un concepto esencial del que hablaba Jim: la dirección. Es algo que siempre os repito en este blog. Cambiar es difícil muchas veces lo sé. Lo vivo día a día en mi piel. Conseguir crear lo que queremos igual. Somos humanos, para lo bueno y para lo malo. Pero la dirección es lo que cuenta. Si te caes, te levantas; si fallas, lo vuelves a intentar de manera distinta; si faltas a una clase, vas a la siguiente; si te despistas, te vuelves a encontrar. Y así, así, así, se va avanzando. Y luego, con el tiempo, mirarás atrás, y dirás, vayaaaa, lo hice, a pesar de las dificultades, a pesar de mí mismo, incluso cuando pensaba que los pasos que daba eran muy pequeñitos. Así que yo me quedaría con estos 3 conceptos: dirección, empezar y continuar.

 

7 Nuevas Pautas para Aprender una Habilidad Nueva

 

1. Entender el proceso del aprendizaje. Esto es una estupidez. Pero es así. Comprender como es el proceso del aprendizaje y sus curvas ayuda a ver la visión general. El trazado. Todo proceso de aprendizaje pasa por 4 etapas: incompetencia inconsciente, incompetencia consciente, competencia consciente, competencia inconsciente. O lo que es lo mismo. Primero no sabes que no sabes. Segundo, sabes que no sabes. Tercero, sabes que sabes. Cuarto, no sabes que sabes. Piensa en aprender a conducir. De primeras puedes pensar que no es difícil, que es sentarte donde el conductor y apretar pedales y girar el volante (incompetencia inconsciente). Pero una vez al volante te vuelves loco, tienes que coordinar los pies y las manos, mirar por los retrovisores, meter bien las marchas, coordinar embrague y acelerador. Vamos que bloquearse es lo más fácil y parece una tarea imposible (incompetencia consciente). El siguiente paso es poner todos tus sentidos, intención y esfuerzo en ir aprendiendo cada cosa, parte por parte. Esto se ve claramente en una clase práctica de conducir: “aprieta el embrague hasta el fondo”, “aprieta poquito a poco acelerador”, “no sueltes tan rápido el embrague”, “el retrovisor”, “gira suave”, “¡acelera!”, “véte frenando”, “¡pero también reduciendo!”, “¡anticipa que nos matamos!”. Precioso (competencia consciente). Por último, cuando ya has dominado todo eso, de repente te das cuenta que lo estás haciendo como si te saliera sólo. Todo fluye sin el sobreesfuerzo anterior (competencia inconsciente). Esto es aplicable a todo aprendizaje. Por eso considero que es tan importante la actitud de principiante de reconocer tu incompetencia y hacerla consciente, y el esfuerzo y la práctica constantes de la competencia consciente.

 

2. Aceptar la dificultad y la frustración. Si hay algo que he visto repetidamente en mí y en otros una y otra vez, es que cuando nos atascamos, bloqueamos y nos sentimos perdidos, es la semilla de un gran cambio y un salto cualitativo. Este es un principio omnipresente. Pero tiene una explicación sencilla. No puedes ver el camino que aun no has andado. No puedes pretender saber lo que aun no has hecho. Es tan sólo eso. Ni tu cerebro ha abierto los nuevos caminos neuronales necesarios para la realización de lo que buscas, ni tu cuerpo tiene la memoria de haberlo hecho anteriormente. Es completamente natural no saber. Bloquearse. Así que respira. Sé paciente y sigue trabajando (y también descansando y desconectando). Piensa que este momento difícil es una gran noticia. Algo grande y mejor está a la vuelta de la esquina.

 

3. Plantéate nuevos desafíos y retos. Este es un paso que considero e-s-e-n-c-i-a-l y que olvidé por completo en el anterior artículo. Error por mi parte. Es el estado contrario en el que te encuentras con respecto al punto anterior. Cada vez que llegues a una meseta, a un lugar de comodidad, de saber hacer las cosas, ¡alerta! Si quieres seguir aprendiendo NO te puedes quedar ahí. Es el momento de plantearse nuevos retos y desafíos. Tienes que pasar de niveles, como en un videojuego. Así que remángate, ve a por algo que no sabes hacer aun, sal de tu comodidad y adéntrate en lo desconocido.

 

4. Aprende a no desmotivarte. Esto suele pasarle al que es muy duro consigo mismo. Al que tiende a ser perfeccionista. Y créeme que sé bastante de ello. Lo que os voy a mostrar en este punto es un simple cambio de perspectiva. Por si en algún momento lo necesitas. Todos tenemos “ideales”. Referencias de a dónde queremos llegar. Normalmente esto viene dado por otra persona/s que hemos visto que ha logrado lo que nosotros queremos. O la imagen en nuestra cabeza de lo que deseamos lograr. Esto es necesario. Y motivador. Es un Norte. Pero puede ser a veces algo completamente insidioso. Sobre todo si se convierte en un nuestro único punto de referencia. Hay otro punto de referencia que no podemos perder NUNCA de vista, y este es lo que YA hemos logrado. Tienes que mirar hacia atrás. Si miras sólo lo que no tienes, lo que no has logrado, es normal que te desmotives y te sientas un infeliz. Reconoce tus logros, y celébralos, por muy pequeños que parezcan. Compara dónde estás ahora con dónde estabas ANTES de empezar. Y entonces te puedes sentir orgulloso y darte cuenta que el esfuerzo merece la pena. Al final creo que la motivación es saber cambiar el foco inteligentemente entre esos dos puntos de referencia. Cuando estés acomodado y aburrido, mira hacia tu ideal. Cuando estés frustrado, cansado o te sientas vacío, mira el camino recorrido.

 

5. Sáltate las normas de vez en cuando. Lo supuesto. Lo correcto. Lo preestablecido. Las verdades supremas del método que estés siguiendo. ¿Por qué? Porque no existen verdades supremas ni métodos infalibles. Tan sólo personas recorriendo caminos. Y cada persona tiene un mapa interno, una experiencia y una estructura mental diferente. Si te saltas las normas de vez en cuando, si aprendes a jugar con lo que aprendes (¡lo más importante!), entenderás algo que te estabas perdiendo, descubrirás algo que estabas pasando por alto, encontrarás la manera de llevar a cabo un cómo que no lograbas materializar. El juego y la transgresión siempre han de estar presentes en el aprendizaje. Las reglas están para seguirlas. Y para saltárselas.

 

6. Utiliza el poder de tu mente. Utiliza la inmersión. ¿Qué quiero decir con esto? Lee. Lee al máximo sobre aquello que quieres aprender y lee a los mejores. Ahora también tienes la oportunidad de no sólo leer sino de ver videos y escuchar audios. Y con Internet a nuestro alcance lo tienes ridículamente fácil. Sigue tu instinto y sumérgete literalmente día a día en aquello en lo que quieres ser mejor y más habilidoso. Brian Tracy, renombrado experto sobre el éxito, afirma que una hora de lectura cada día en en el campo que elijas, te convertirá en una autoridad en dicho campo en 3 años, una autoridad nacional en 5 años, e internacional en dicho campo en 7 años. Pero, importante, combínalo con la práctica. La práctica es esencial y fundamental, pero si simultáneamente estás atiborrando a tu subconsciente y tu consciente de material de calidad, estarás inclinando la balanza a tu favor de manera espectacular.

 

7. Crea una implicación pública. A la gente le gustan los avances de los demás. Por lo menos a las personas que te conviene tener a tu alrededor. Aquellos que compartan unos valores contigo y que te comprendan. Habla con ellos de tu proyecto. Comparte tu proceso. Que se sientan parte de ello. Compartir y celebrar en comunión eleva nuestros logros. Hazlos partícipes. Y esto traerá consigo una gran contrapartida. En los momentos bajos, te alentarán, te remotivarán, o incluso te darán un empujón cuando lo necesites. Y al hacerlo público también creará dentro de ti un compromiso mayor. Este blog es para mí un claro ejemplo de ello. Involucra al mundo. Sin ellos no somos nada.

 

Y hasta aquí las pautas que estas semanas me he dado cuenta que me había dejado en el tintero. Cualquier otra nueva idea que crea os pueda ayudar os la iré comunicando a su debido tiempo. ¡Es lo bueno de escribir en un blog!

 

Estos artículos los he encuadrado en el arte de aprender una habilidad nueva. Es obvio que aprender un idioma, un instrumento, dibujar, negociar, meditar, etc, son todo habilidades nuevas que podemos aprender. Pero no te quedes ahí. Este esquema es aplicable a mucho más si miras con la lente adecuada. Montar tu propio negocio que te apasiona es aprender habilidades nuevas, aprender a vivir sin un hábito o incorporar uno nuevo son habilidades nuevas. Modificar tu alimentación es aprender una habilidad nueva. Llevar a cabo un estilo de vida distinto lo es. Ligar más es una habilidad nueva. Dar más es una habilidad nueva. Aprender a pensar de manera distinta, más de lo mismo. Recuperar tus sueños o reinventarlos, una habilidad nueva. Cualquier cosa que no hayas hecho antes es una habilidad nueva. Cambiar la manera en que vives dentro de tu piel y dentro del mundo es una enorme habilidad nueva.

 

Así que no dudes en volver a estos dos artículos todas las veces que sean necesarias. Puedes ver cosas que antes no estaban. (Lo cual me doy cuenta que es una pauta más a tener en cuenta.)

 

Una vez más, mucha gracias a todos los que habéis compartido la primera parte de este artículo o cualquier otro. Vosotros habéis ayudado a esos nuevos lectores, a esos nuevos suscriptores, a encontrarse con una información que espero resulte de gran ayuda. Vuestra contribución es mucho más grande de lo que quizás penséis.

 

Así que nada, ¡a seguir aprendiendo!

 

Si no ves abajo los comentarios pincha aquí. Son más que bienvenidos.

 

¡Recibe nuevos artículos de El Día Después en tu correo! ¡Únete al cambio!:




2 responses to “7 Nuevas Pautas para Aprender una Habilidad Nueva”

  1. Esther says:

    Muchas gracias. Uniendo los dos posts sobre este tema, creo que has hecho un trabajo redondo. Me ha encantado, y me resulta de inspiración y gran ayuda. Gracias de nuevo ^.^

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *