¿Crees Estar “Jodid@”? (Lee esto)

 

Por Gonzalo Fuentes

 

Todos de alguna manera sentimos que estamos jodidos. Problemas en nuestras relaciones, con el dinero, con el trabajo, con nuestra vida sexual, con la sociedad, incluso con nuestras mentes y emociones. De alguna manera parece que muchas cosas no funcionan y puedes sentir que hay algo mal en ti. Entonces acudes a terapia, comienzas a practicar meditación, te apuntas a alguna práctica como el yoga o la biodanza, inicias un proceso de coaching, te metes en temas de espiritualidad… o vete a saber qué más. El abanico es amplio.

 

De alguna manera sientes que estás jodid@. Que hay algo mal en ti. Que algo no está funcionando como debería funcionar. Y como de alguna manera sientes cierta desesperación, intentas poner una solución al asunto.

 

Hoy quiero traerte algunas buenas y malas noticias. Espero que sirvan de algo.

 

Tú no eres el que está jodido. Bueno, sí, estás jodido, para que negarlo. Pero no eres LO ÚNICO que está jodido. Lo que está (también) jodido es el ambiente que te rodea. Está jodido desde el momento en que naciste. Hay quien intenta describir la naturaleza humana. Y la puede describir como animal, salvaje, violenta, amorosa, generosa, egoísta, ambiciosa, destructiva, maligna, bondadosa… Busca el adjetivo que quieras. Mucha gente trata de describir por medio de etiquetas al ser humano. Pero, ¿es el ser humano descriptible? ¿Se le puede adjetivar de esa manera tan simple? ¿No será quizás “la naturaleza humana” algo que se desvela única y exclusivamente durante la propia evolución del ser humano?

 

Así que nos vamos a olvidar por un momento de la naturaleza del ser humano. Quizás esta no sea tan importante. Quizás sea mucho más importante EL AMBIENTE que crea el ser humano. Porque, es curioso, este ambiente LO CREA el mismo ser humano para vivir DENTRO DE ÉL. Y como ya he dicho más arriba, entramos en este ambiente jodido desde el mismo momento en que papá-espermatozoide logra meter su cabecita en mamá-óvulo. Este ambiente donde vivimos los humanos está manufacturado por nosotros mismos. Cuando me refiero a ambiente me refiero a las estructuras de las poblaciones, a las formas de relación y contacto, a los valores que se premian, a la relación con la naturaleza, a las formas de alimentación, a las atmósferas que se crean, a las formas de educación dentro y fuera de la familia, a las políticas y leyes, a los medios de comunicación, a los métodos sanitarios, etc, etc. En él nos desarrollamos, crecemos y vivimos. En él podemos ser felices, infelices, o cualquier otro estado entre medias.

 

El caso es que llega un momento en el que adquirimos un estado de conciencia de lo muy jodidos o poco jodidos que estamos. Si no te sientes para nada jodido seguramente ni estés leyendo estas palabras. Mientras vivimos en ese estado de “estar jodidos” tendemos a distraernos lo más posible. Para distraernos de ello están las adicciones (no te equivoques las adicciones no son sólo las drogas duras). Algunas adicciones en las que podemos caer son: tabaco, alcohol, cocaína, televisión, internet, fútbol, información en general, comidas, sexo, porno, música, ejercicio físico, trabajo, hacer dinero, relaciones disfuncionales, patrones de comportamiento, espiritualidad, desarrollo personal, terapia, libros, viajar, escribir un blog… Mmm… Paro aquí. Como puedes ver, todo puede ser una adicción. Una adicción que ya he dicho que sirve para distraernos de lo jodidos que estamos.

 

Pero no todo es distraerse. A veces llegamos a estar TAN jodidos que decidimos ponernos seriamente manos a la obra para salir del atolladero en el que estamos. Y empezamos a trabajar en nosotros. Solemos enfocarnos en nosotros. “Mirar para dentro”, como se diría. Un viaje que muchos ya conocemos y que asusta bastante y resulta bastante duro.

 

Creo que desde el minuto uno de este blog, y cualquiera que me conoce personalmente sabrá, que siempre he defendido a capa y espada el trabajo en uno mismo y el desarrollo personal. Pero hay algo en esto sumamente peligroso a mi parecer. Que detrás de todos tus esfuerzos e intentos esté la creencia subyacente de que, “como estás jodido”, hay algo mal en ti. Estás constantemente intentando reparar algo en tu interior que tiene que estar por fuerza estropeado y, como esto te lleva constantemente a la frustración, buscando cada vez algo nuevo para repararte, pues vuelves una y otra vez a tus viejas y conocidas adicciones y distracciones (que hay que reconocer que también tienen a veces su parte divertida).

 

Aquí es donde creo que se nos va un poco el enfoque como seres humanos socializados. Vamos una y otra vez a nuestro ombligo. A nuestro ombligo que está obviamente jodido. Pero olvidándonos que todo a nuestro alrededor está bien jodido. Realmente jodido. Y que todo eso que te rodea que está bien jodido, fue lo que en un primer lugar te jodió a ti. (Siento “joder” tanto en este artículo… )

 

Entonces te das cuenta que ese ambiente que te rodea también forma parte de ti. Porque hay una relación causa-efecto directa que es completamente indisoluble, o lo que es lo mismo, el ambiente te jode y tú jodes el ambiente. Y entonces te das cuenta de que si no cambias el ambiente el mundo no cambia. Tu vida no cambia. El ambiente es esencial. No hay nada malo ni jodido en los seres humanos, ni en la naturaleza, ni en el planeta tierra. Lo que está jodido es la gran obra de ingeniería que hemos creado para vivir nosotros en ella. El ambiente en el que vivimos es esencial a nosotros. Puedes querer cambiar tu alimentación, pero si tus baldas y tu nevera están llenas de alimentos insanos tu alimentación será insana. Eso es ambiente. Puedes querer amor en tu vida, pero si en tu ambiente no te acarician, no te abrazan, no te miran a los ojos, no te califican positivamente, no te apoyan en tus desafíos, no se ríen contigo, entonces no habrá amor en tu vida. Puedes querer que tu hij@ sea feliz, pero si le dices cómo ha de alcanzar la felicidad (que tú no has alcanzado por cierto) en vez de ayudarle a que se les apañe para encontrarla por sí mismo, descubriéndose a sí mismo, entonces crearás un ambiente en el que tu hijo es infeliz. Puedes querer que un país sea rico, pero si lo que haces es ahogar a la inmensa mayoría de sus habitantes, si no permites que los emprendedores que cambian el mundo puedan sacar adelante sus proyectos, si sólo beneficias a unos pocos, si te dedicas a explotar la naturaleza sin cuidar de ella, si la educación se concentra exclusivamente en producir peones para la maquinaria del sistema, si no pones a las personas por encima de dicho sistema, entonces tendrás un país pobre. Puedes querer llevar una vida de sueños cumplidos pero si te rodeas de gente que ni cumple los suyos ni quiere (en el fondo) ver los tuyos cumplidos, si no te alientan, si no respetan tu camino y tus decisiones, si no te quieren igual por tu manera diferente de ver las cosas… entonces olvídate de tus sueños.

 

Ambiente. Todo es ambiente. El planeta es como un gran parque de juegos. Como un milagro entramos en él por medio de una concepción y un nacimiento (con un poco de diversión previa) y… ¡tachán! ¡Ya estás en un ambiente! Así que está muy bien que hagamos algo para reparar la parte interior que jodió ese ambiente previamente (siempre defenderé esa parte de la ecuación), pero ¿qué pasa con el ambiente? ¿Con ese ambiente que joderá o no joderá a futuras generaciones? ¿Quién crea ese ambiente? ¿Quién lo diseña? ¿Estás de acuerdo con él? ¿Quién tiene el poder y la capacidad de cambiarlo? ¿Cuál sería un ambiente más propicio en el desarrollo de un/a niñ@ y en su educación? ¿En el cuidado de la salud (¡ojito con los hospitales!)? ¿En el cuidado de nuestro cuerpo? ¿En el desarrollo de nuestros talentos? ¿En lo que dedicamos más horas a la semana? ¿En nuestra capacidad de disfrutar y sentir que nos realizamos y nos descubrimos en esta vida? ¿Quién puede hacer algo al respecto con estos ambientes? ¿Unos cuantos políticos (y, por tanto, unas cuantas imposiciones)? ¿Quién? ¿Unos cuantos empresarios? ¿Unos cuantos directivos?

 

¿QUIÉN puede cambiar el ambiente que nos jodió desde el minuto cero?

 

Soy consciente de que este artículo puede escocer y picar. Soy consciente de que no ofrece respuestas (soy más partidario de las preguntas). Todo este es un tema paradójico porque, ¿qué hay que hacer? ¿Trabajar en tu interior y como consecuencia cambiará tu exterior como dicen muchos maestros? ¿Trabajar en lo externo para que vivas mejor dentro de ti? ¿Ambos?

 

Estamos aquí para vivirlo. No creo que haya respuestas definitivas. Pero sí muchas preguntas que deben ser planteadas.

 

(BONUS. Algunas pistas sobre tu ambiente:

 

qué hay en tu cocina (cuánto está vivo y cuánto muerto, cuánto no es natural);

cómo es, cómo se encuentra y qué se siente en tu casa;

a qué información te expones al día y cómo te hace sentir (¿televisión? ¿libros? ¿internet? ¿cursos?), ¿y cuánto permites que dicha información piense y siente por ti?;

qué tipo de ambiente y de relaciones hay en tu trabajo, qué valores se fomentan allí y qué impacto tiene en la sociedad;

cómo es el lugar en el que vives y qué se siente al salir de tu casa, con qué te encuentras;

qué tipo de población habitas y cuáles son sus características;

qué tipo de conversaciones se dan en tu familia y en tu círculo de amigos, qué tipo de contacto físico;

a qué tipo de actividades o clases asistes y qué sensación se respira allí;

qué relación tienes con la naturaleza, por medio por ejemplo de lo que comes, o qué basuras o contaminación generas, o si te rodeas de naturaleza o si te relacionas y cómo con animales;

en qué tipo de políticas crees, por qué y en qué te basas para creer en ellas, de dónde surgen esos favoritismos políticos y cuánta información contrastas;

cómo tratas tu salud y tus enfermedades, qué tipo de información y ayuda buscas, qué tipo de alimentación, ¿te rodeas de fármacos?, ¿qué paradigmas nutren tu visión de la salud?, ¿qué aspecto tienen los profesionales en los que pones tu cuerpo y tu mente a su disposición?

qué lugares visitas en tu tiempo libre y vacaciones;

en qué lugares dejas a tus hijos más de 40 horas semanales y cómo se sienten al respecto.)

¿dispones de círculos de personas o individuos de apoyo para tus procesos de cambios?

 

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