El Big Bang No Fue Una Explosión

 

Por Gonzalo Fuentes

 

El Big Bang no fue una explosión. Fue un florecimiento. Fue el universo floreciéndose a sí mismo. Para no dejar de florecer una y otra vez durante milenios.

 

El universo florece una y mil veces constantemente. Para sorprenderse a sí mismo. Para deleitarse con sus propios florecimientos. Ocurre a grandes y pequeñas escalas.

 

Sucede cuando sale el sol en alguna parte del planeta y el día florece. O cuando se pone y un nuevo mundo oscuro nace para ser vivido.

 

Ocurre cuando el rocío de la mañana exuda todos los aromas de los árboles y las plantas. Cuando las flores salen en primavera, o cuando las hojas empiezan a caer en otoño. Cuando los copos de nieve caen desde el cielo en pleno invierno.

 

El universo no deja nunca de florecer.

 

Florece cuando una nueva criatura nace en este planeta. A través de la cual florecerán mil experiencias singulares y únicas con las que se sorprenderá y se deleitará a sí misma.

 

Florece con la expresión de nueva música o con la creación de un nuevo arte.

 

Florece en una sonrisa. Y con un nuevo descubrimiento.

 

Florece cuando se abren tus ojos por la mañana. Y cuando se abren los de la persona que duerme junto a ti. También cuando se van despertando los ojos de todas las personas que forman parte de tu vida. Y cuando los abren todas y cada una de las personas del planeta.

 

El universo florece cuando te asalta una idea. Y vuelve a florecer cuando la llevas a cabo.

 

Florece cuando te inunda una emoción. Florece cuando sudas. Cuando expones tu cuerpo a un ejercicio más intenso. Florece cada vez que hay un beso y cuando dos corazones se funden en un abrazo.

 

Florece cuando cantas y cuando ríes. Cuando tiendes una mano para ayudar y cuando te la tienden a ti.

 

Florece cuando bailas y expresas tu ser en movimiento.

 

Florece cuando amas tu trabajo y cuando te esfuerzas por realizarlo.

 

Florece cuando crees en lo imposible y cuando visitas un lugar nuevo para ti.

 

Florece cuando conoces a una persona que no conocías.

 

Florece cuando dos miradas se encuentran.

 

Florece cuando una persona se entrega a una causa mayor a sí misma. Y cuando descubres que tú eres mucho más de lo que creías.

 

Florece cuando sientes el amor y cuando sientes el dolor. Cuando aprendes algo nuevo.

 

El universo no deja de florecer una y otra vez cada instante y sin cesar. Porque quiere descubrirse a sí mismo de una manera nueva. Quiere reinventarse y sorprenderse. Y gozar de la experiencia de florecer.

 

Florece.

 

Una flor en Aoslos sorprendiéndose a sí misma en su propio BigBang.

 

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5 responses to “El Big Bang No Fue Una Explosión”

  1. Maria says:

    Precioso. Verdadero. Auténtico.

  2. Luciana says:

    Hermoso! Te cuento que hace años que no veía esta flor!. Cuando niña vivía en otra cuidad donde una vecina tenía entre sus plantas una.Ya no la recordaba, volvió a mi memoria y ahora recuerdo que siempre pensaba que era tan extraña,diferente, única. Gracias por compartirlo, hace poco descubrí tu blog y me encanta tu forma de escribir. Saludos desde Uruguay.

  3. Susana says:

    La percepción poética de la existencia en términos cósmicos y de naturaleza.Precioso de leer.Agradable de imaginar. Placentero de pensar.

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