5 Creencias Primigenias Que Crean Nuestra Vida

 

Por Gonzalo Fuentes

 

Es increíble cómo las creencias más arraigadas en nuestro interior y en nuestro inconsciente van conformando nuestra vida.

 

Por ejemplo, esa creencia de no ser merecedor o de poca valía que hace que te sabotees cualquier principio de abundancia y éxito en tu vida. O aquella otra que te hace pensar que eres poco inteligente y por eso no te pones a escribir o aprender o crear aquello que anhela tu corazón. O puede que te influya en tus relaciones, creyéndote poco hombre o poca mujer. O que pedir ayuda es de débiles y lo mismo ser vulnerable.

 

Detrás de todos esos hechos se ocultan creencias terribles sobre nosotros y sobre la vida. Y ni nos damos cuenta que están ahí. Porque es tan doloroso aceptar algo así que creamos una máscara de racionalismos y excusas para no verlas.

 

Pero están. Si dejas caer la máscara, puedes confrontarlas, entenderlas y dejarlas ir. Esa es parte del proceso de conocerse a uno mismo. Entonces podrás crear de manera más libre. SER más TÚ y contribuir en la construcción de un mundo que necesita urgentemente de SERes más TÚ.

 

Quiero hablarte de algo que he reflexionado estos últimos días. De unas creencias que considero se encuentran en uno de los sustratos más profundos de nuestro inconsciente. En los cimientos de nuestra historia. Hoy espero que tengas alguna revelación que otra.

 

A pesar de que vivimos una época muy materialista y cientifista, con un excesivo enfoque en lo externo, creo que hay algo que aun sigue operando en nosotros. Y esas son nuestras creencias religiosas. Da igual que seas ateo, agnóstico o incluso hayas cambiado de fe a lo largo de tu vida, porque estas creencias se encuentran en nuestra herencia histórica, en el inconsciente colectivo. Y tienen un gran peso.

 

Como le escuchaba hace poco a Panache Desai, las religiones no son un problema, de hecho todas hablan en el fondo de lo mismo, el problema es el estado de conciencia desde el que se las aborda.

 

Estas creencias de origen religioso a las que me refiero influyen directamente en nuestra relación con nosotros mismos, con los demás, e incluso influyen en las decisiones políticas del mundo.

 

Pero bien, “creencias religiosas” es algo muy general, y yo me estoy refiriendo más bien a algo muy concreto, que no es más que…

 

…nuestra imagen de Dios.

 

Esto, que puede resultar muy místico o quizás excesivamente religioso para tu gusto (en un mundo en plena crisis espiritual no es de extrañar), en realidad es, como ya he dicho, algo muy práctico y del día a día. Esta “imagen de Dios”, al margen de nuestras posiciones conscientes con respecto a los temas religiosos y espirituales, pueden estar influenciándonos desde un nivel más inconsciente, que es donde la hemos almacenado individual y colectivamente. De hecho, bajo un punto de vista más psicológico, esa impresión de Dios puede estar influenciando mucho a nuestro Superyó, y si éste se encuentra distorsionado como veremos ahora, puede hacernos sufrir bastante, ya que de aquí surgen normalmente las críticas, autoevaluaciones y juicios sobre nosotros mismos.

 

Pero antes de continuar, ¿por qué nos pueden influenciar estas imágenes de Dios?

 

En primer lugar porque tendemos a humanizar a Dios. Y por tanto a proyectar sobre él (o ella, o ello) cualidades, rasgos y emociones que en realidad están en nosotros. Esto que es muy natural, aunque bajo mi perspectiva un poco simplista, provoca que de alguna manera hayamos proyectado durante milenios cualidades de nuestro interior sobre dicha imagen de Dios. Si observamos que estamos haciendo esto, podemos vislumbrar qué es lo que nos está sucediendo a nosotros en nuestra individualidad y en nuestra colectividad. Y por tanto generando resultados concretos.

 

Recuerda que al margen de tus creencias o no creencias conscientes sobre Dios, esto puede estar actuando desde tu parte inconsciente y generando resultados palpables. Es por ello que te animo a que abras la mente y por lo menos te des la oportunidad de plantearte las posibilidades que aquí expongo.

 

Estas imágenes y concepciones que tenemos sobre Dios dice mucho de cómo nos vemos a nosotros mismos. Y ESTA es la información relevante aquí.

 

Veamos pues algunas de esas imágenes de Dios.

 

1. Dios es Juez. Según esta imagen sobre Dios, estamos siempre bajo el escrutinio atento de su mirada. Cualquier cosa que hagamos puede que esté mal hecha, puede que nos equivoquemos y por tanto le fallemos. Esta es una carga muy pesada. Porque te convierte a ti mismo en tu propio juez. Un juez que reprocha cada debilidad, cada pensamiento, cada emoción que pueda caer en el lado de “lo incorrecto” y de lo que está “mal”. Y no sólo te sentirás juez de ti mismo, sino que sentirás que los demás también son jueces de ti mismo. No olvidemos por otro lado, que lo que te haces lo haces, de modo que si te juzgas, también tenderás a juzgar. De esta manera todos estamos expuestos al juicio ajeno. Curiosamente todos queremos ser reconocidos, queridos y amados, pero en cambio nos servimos como plato un buen juicio. Y quien es juzgado se arriesga a encontrarse con…

 

2. Dios es Castigador. Si no haces lo que debes, serás castigado. Dios te da el libre albedrío, pero tienes que hacer lo que ordena o serás castigado severamente. Cuidado con no salirte de tu camino. O serás rechazado, apartado, marginado, vilipendiado, se hablará mal de ti. De modo que el libre albedrío deja de ser libre como tal. Si nos salimos de “dicho camino correcto”, nos infligimos castigo. Al sentirnos obligados a comportarnos “correctamente”, muchas veces en contra de nuestros propios deseos y nuestra propia naturaleza, eso también nos da la legitimidad de castigar al prójimo. Y existen muchas maneras de castigarlo. Hablar mal de él, despreciarlo, abusar de él, atacarlo o incluso quitarle la vida. Nuestro propio sufrimiento autoinfligido nos da la legitimidad de actuar así con el que no sigue nuestros parámetros de comportamiento. Porque por supuesto…

 

3. Dios tiene Sus Preferidos. Dios (según cuál por cierto) ha elegido a pueblos, a personas de entre todos, para ser Sus Preferidos. Es una imagen muy común. Eso lleva a creer a muchos que Dios está de su lado. Lo cual es algo muy hermoso. El problema es cuando eso lleva a creerte que Dios está de tu lado pero no del lado del otro. El otro es el hereje, el infiel, el pecador, el que no se comporta como debe. El otro es el que está equivocado. Porque, como Dios está de tu lado, debe estar en contra del que piensa y se comporta distinto a ti. Esta es una gran justificación de guerras, asesinatos e injusticias a nivel mundial. Dios debe estar de tu lado con tu mansión, pero en contra de los niños que mueren todos los días porque simplemente no tienen comida. Debe estar de tu lado al permitirte poseer recursos naturales de los cuales puedes sacar beneficios si te pagan por ellos. O debe estar de tu lado porque tienes “poder” político, pero ha de estar en contra del que quiere hacer las cosas de maneras muy distintas a las tuyas (puede que incluso tú te consideres muy “sensato”, lo cual deja a los demás como “insensatos”). O debe estar de tu lado porque posees la Verdad, y eso te da derecho a matar al que no la tiene. Es curioso. Dios crea Todo y a Todos, después elige a Sus Preferidos para acabar y mutilar al resto de su creación. Por otro lado, más individual y mundano, quizás la vida no te sonría porque Dios no te ha elegido a ti y te sientes inmerecedor@ de todos sus dones y bendiciones. Quizás otr@ sea Su Preferido, te compares, y te sientas inferior. También te puede molestar la actitud de otra persona sobremanera y que la tomes como algo personal. Y claro, sientes que en el fondo Dios está de tu lado. Pero, ¿y si está también del lado del otro, cualquiera que sea ese otro?

 

4. Dios es Fan del Sufrimiento. Dios adora a los mártires. Es algo que muchas religiones han alimentado fervorosamente. Si a Jesús lo clavaron en la cruz, es algo que le dignifica. El sufrimiento dignifica. Quizás Jesús no quería que le clavaran en ninguna cruz. Quizás Dios tampoco lo quería. Quizás lo que deberíamos reflexionar es porque siquiera clavamos a la gente “en cruces” en primer lugar. Lo que hace grandes a los mártires no es su muerte. Es su vida. Lo que hace grande a Martin Luther King Jr. no es que lo mataran. Sino su mensaje de amor, justicia y libertad. Y su vehemencia y fe para conseguirlo. Si aceptamos una imagen de Dios como alguien al que le gusta el sufrimiento, nos convertiremos en masoquistas. Sufro. Porque es muy valorable. Es quedarse con la parte más triste de la historia. No. El sufrimiento debería iluminarnos para acabar con el sufrimiento. Poner al sufrimiento en dicho pedestal genera una doble polaridad: por un lado, una tendencia a valorarnos poco ya que sufrir “es bueno”, y por otro, huir curiosamente de aquello que nos resulta más incómodo pero que nos lleva al placer y a nuestra grandeza. Porque lo que se ha convertido en cómodo es sufrir. Es permitir ser menos de lo que somos.

 

5. Dios es Temible y No Nos Quiere con Él. Dios nos echó de casa. Porque éramos indignos de estar allí. ¡Y para colmo aquella casa era el paraíso! Así que ahora debemos de estar en el infierno. Cargando con nuestra culpa y nuestra indignidad. No debemos ser merecedores de nada que se parezca al paraíso. Porque hemos obrado mal. Hay algo mal en nosotros. ¿Te das cuenta del peso de esta historia, contada desde hace miles de años? ¿En qué lugar nos deja esto? ¿QUÉ podemos hacer para ser merecedores de nada?

 

Estas son cinco posibles imágenes que estén actuando en el negativo de nuestras vidas. Marcadas a fuego en nuestro interior a lo largo de la historia. Historia por cierto, con resultados no muy agradables. Y las creencias son las que guían los comportamientos, y estos generan resultados. Creo que si no estamos muy contentos con los resultados deberíamos revisar nuestras creencias. Incluso cuando no sabemos que están ahí. De hecho, aun más cuando no sabemos que están ahí.

 

La mejor manera de detectar una creencia es observando los resultados que generamos en nuestras vidas. Como individuos y como sociedades. Observar, observar. Cada vez le doy más importancia a Ver. No puedo más que pensar en esa frase que dice: “Quien tenga ojos para ver que vea.” Y me doy cuenta que estamos usando muy poco la vista. Más terrible que las cosas que nos provocamos a nosotros mismos y a los demás, me parece nuestra incapacidad “para verlo”. Esa negación constante.

 

Cómo defendemos y nos aferramos a viejos paradigmas y estructuras que no funcionan. Cómo desarrollamos síndromes de Estocolmo con partes de nosotros mismos que nos torturan, con relaciones que nos hacen daño, con sistemas políticos y económicos injustos… ¿Durante cuánto más tiempo vamos a negar?

 

Por otro lado, es normal. La evolución sigue un esquema y un proceso. Cuando estás dentro de una etapa evolutiva no puedes ver más allá. Estás inmerso en un estado de conciencia. Cuando estás en los primeros meses de vida no puedes ni siquiera imaginar cómo es hablar y actuar como un niño de siete años. Cuando eres ese niño de siete años es imposible ni percibir lo que supondrá ser adolescente. Y así una y otra vez. Cuando estás dentro estás dentro. Pero lo que sí podemos hacer es observar, y utilizar las herramientas que nos puedan ayudar a unirnos al pulso evolutivo. Y este es un momento MUY potente.

 

Con la descripción que he hecho hoy aquí de distintas imágenes de Dios no trato de dar un mensaje religioso. Sino comprender cómo nos pueden afectar estas imágenes a un nivel de creencias, y por tanto de resultados. A revelar cuál es nuestra relación con nosotr@s mism@s. Esto es lo importante aquí. Saco a la palestra una serie de conceptos que nos pueden ayudar a ser más conscientes, y por tanto más evolutivos. No intento cambiar la imagen de nadie sobre Dios. Ni hacer que nadie crea en Dios. Personalmente creo que Dios no tiene imagen alguna, mas que la majestuosa creación de la que formamos parte.

 

Me encantaría conocer tu opinión y enriquecer nuestro entendimiento sobre este tema. Puedes dejar tu comentario más abajo. Si no los ves, pincha aquí.

 

Felices creencias.

 

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8 responses to “5 Creencias Primigenias Que Crean Nuestra Vida”

  1. ma says:

    Se infringe la ley,pero nos INFLIGIMOS castigo..

  2. Maria says:

    Hola Gonzalo. Me encanta tu artículo, como siempre. Muy profundo, muy revelador, muy inspirador. Me gustaría añadir mi granito de arena. Te cuento: yo nací en la URSS, un país totalmente ateo, en el que la religión estaba casi prohibida y a las “viejas” que iban con el pañuelo en la cabeza a la iglesia, se las miraba como a unas locas, fuera de la época de la modernidad y tecnología. El caso es que a pesar de ese profundo ateísmo, aun así existía entre la gente común la idea de Dios. Dios te castigará si haces esto, Dios te oirá, gracias a Dios… incluso la palabra rusa de “gracias” significa literalmente “que te salve dios” (“spasibo”: spasí=salva; bo= dios). Por lo que estoy muy de acuerdo contigo: seamos ateos, agnósticos, hebreos, cristianos o budistas… la idea de un dios paternalista todopoderoso, que nos juzga, que nos castiga, que elige a los buenos y deshecha a los malos… está muy presente en nuestro mundo. Por eso me llamó la atención la filosofía védica donde el dios es un chaval de 16 años, siempre joven y juguetón, que no juzga a nadie, sino que simplemente está disfrutando de la vida. No es tan simple como eso, por supuesto; el “dios” juzgador es el Karma, etc. etc. pero bueno, es ya algo más impersonal, una ley, energía… no un señor mayor con barba que te vigila desde ahí arriba. Una gran reflexión que me encanta. Un abrazo.

  3. Natalia says:

    Hola Gonzalo!
    Una vez más me quedo sin palabras y con mil pensamientos tras leer otro de tus artículos.
    Me gusta mucho tu forma de escribir, de pensar y de exponer. Casi siempre ocurre que al leerte, es como ver plasmadas ideas y preguntas que me rondan, pero que evidentemente, no me salen conclusiones o reflexiones tan claras como a ti.
    Sólo decirte que estoy totalmente de acuerdo con lo que relatas, y somos inconscientes en vivir sumidos en un rebaño, somos acusadores y acusados, nos dañamos mucho sin darnos cuenta y dañamos a tantas personas, seguramente sin querer hacerlo.
    El problema aquí es que somos muchos y pocos tendemos a abrir la mente y molestarnos en reflexionar.
    Ojalá todos deseáramos ver la vida con mayor simplicidad, deseando ser quienes en realidad queremos ser.
    Me gustaría exponerte un tema para que si lo crees conveniente, escribas sobre ella o bien conocer tu opinión.
    Un abrazo y gracias por hacernos pensar.

  4. Mesuki says:

    Querido Gonzalo
    Gracias por hacerme disfrutar con tus palabras e ideas
    El tema de las creencias estan muy unidas con los miedos y el sufrimiento…..
    Siento q es un momento de cambio de “despertares”
    lo bonito de aquello se aprende inconscientemente ..
    es q cuando se reconoce se define quedando abierta la gran posibilidad de modificar..
    Tus reflexiones ayudan a definir conceptos q se sientes en el inconsciente y afloran a la superficie..
    Todo esto es creecer…evolucionar….repirar…mirar..estar vivo
    Bsss espero con ilusion tus temas de reflexion…

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