¿Eres Desordenad@? (Lee Esto)

 

Por Gonzalo Fuentes

 

¿Eres desordenad@? ¿Te cuesta mantener tu casa, tu habitación o tu espacio de trabajo en orden? ¿Necesitas que otra persona lo haga por ti? ¿Te responsabilizas de tu propio espacio? ¿Tiendes a aplazar las cosas?

 

¿Tiene acaso esto importancia?

 

Quiero decir. Al margen de lo más higiénico o agradable que pueda ser que tu hogar o tu espacio de trabajo esté en orden y limpio, ¿hay alguna razón más por la que sería conveniente hacerlo?

 

Hace ya quizás como dos años que me gustaron mucho dos cosas muy sencillas que aprendí del experto en hábitos, simplicidad y limpieza Leo Babauta. Estas serían:

 

1. Todo tiene un sitio. Esto significa que nunca dejas nada en “cualquier sitio”, sino que todo tiene su sitio. Da igual que ese sitio no sea perfecto. Ni que ese sitio sea el lugar definitivo para esa cosa. Significa que todo tiene su lugar aunque sea de forma provisional. Es una manera de empezar a responsabilizarte con tu propio espacio. Aunque no esté todo en su lugar “perfecto”, ni haya un perfecto orden, cuando dejas algo en tu espacio, no lo dejas en cualquier lugar sino en su lugar concreto, el que le has asignado aun de manera provisional, hasta que le encuentres su lugar más adecuado. Este principio es muy sencillo, decide que todo tenga su sitio incluso antes de que le encuentres su sitio.

 

2. Ve limpiando y ordenando por pequeñas partes. Leo insiste mucho en que hay que simplificarlo todo al máximo. Vivimos en un mundo sobreestimulado, y es por eso que cualquier cosa que nos propongamos, crear un hábito, llevar a cabo un proyecto, limpiar nuestro espacio, necesitamos dividirlas en pequeñas partes para que no nos sintamos completamente desbordados por aquello que queremos hacer. Por eso puedes empezar por una pequeña mesita. Otro día por unos cajones del escritorio. Otro, unas baldas del armario. Otro, el rincón que siempre tienes abandonado. Etc. Por partes, dando pequeños pasos. Que es como se abarcan las grandes distancias.

 

Te diré una cosa, aun cuando he aplicado muchas veces estos principios y me funcionan de maravilla, tenía, hasta hace unos días, mi habitación como una auténtica leonera. Pero no era una cuestión de dejadez. Ha sido algo plenamente consciente. Y de hecho, disfrutaba de ello. (Tengo una habitación bastante grande en la que no sólo duermo sino donde también trabajo. Y desde donde escribo estas palabras.) ¿Por qué? Simplemente porque llevo unos meses de bastante creatividad y de permiso hacia mí mismo, de quererme más a mi mismo. Y de alguna manera, ese pequeño caos en mi espacio lo sentía como un permiso a mí mismo, como una manera de centrarme exclusivamente en mi propio proceso creativo. ¿Hay que ser desordenado para ser creativo y quererse a uno mismo? No. Para nada. Pero a mí me sentaba de maravilla. Lo que quiero es aclararte es que el que habla no es ni un experto en orden, ni un maniático del orden.

 

Pero el caso es que estos dos principios, aplicados con perseverancia, funcionan de maravilla.

 

Por ejemplo, imagina que cuando llegas a tu casa, te quitas la ropa y la vas tirando en cualquier dirección sin importar. Quizás lo ideal sería guardarla en el armario y en la cesta de la ropa sucia. Pero por alguna razón no haces eso. Si aplicas el primer principio, puedes asignar un lugar para la ropa que te quitas cuando llegas de la calle. Puede que no sea el sitio ideal, y puede que incluso acabes creando una montaña de ropa. Pero estarás siendo consciente de lo que haces. Te quitas la ropa y la dejas ahí. Porque TÚ has decidido que ESE ES SU LUGAR. No es automático. Y quizás más adelante, empieces a ahorrar pasos y en vez de en la montaña, vayan directamente a la cesta o al armario. Y este proceso, de alguna manera te hace sentir bien.

 

Lo mismo con el segundo principio. Tienes pendiente hacer una limpieza profunda de la casa. Pero lo dejas y lo dejas y lo dejas… ¿Por qué? Porque, ¿quién quiere meterse en semejante obra magna? Menuda pereza… Estaremos de acuerdo en que hay muchas cosas más divertidas que limpiar toda una casa, elegir qué tiras, limpiar lugares que no recuerdan lo que es un trapo, rincones que pueden tener nuevas formas de vida, pilas de papeles que cualquiera selecciona cuál de ellos es importante, etc, etc, etc. ¿Quién va a querer hacer eso? Por eso ayuda tanto decir, “hoy voy a limpiar y ordenar este rincón”. ¿Casa? ¿Qué casa? Hoy voy a limpiar este rincón. Me desharé de todo lo que hay en este rincón que no necesito. Y a todo lo demás le encontraré “su sitio”. Si haces esto, un día tu casa estará prácticamente limpia y ordenada. Simplificada.

 

Es por eso que te animo a que apliques estos principios. Porque funcionan y te hacen sentir bien. Y si quieres convivir con el desorden de manera consciente durante una temporada como yo he hecho. Estupendo. Es tu espacio.

 

Por último te quiero lanzar un pequeño desafío. Lo que he escrito aquí es para la limpieza de tu espacio obviamente. Pero te animaría a que lo repensaras o lo releyeras pero sustituyendo tu casa, tu espacio de trabajo y todo lo que hay en ellos por estas otras cosas: tu mente, tus pensamientos, tus emociones, tus relaciones, tus sueños, tus anhelos, tu salud, tus sombras, tus dificultades, tus aprendizajes pendientes, la manera en la que quieres vivir…

 

Dale un par de vueltas. Puede que te sorprendas.

 

Feliz limpieza. Feliz simplicidad.

 

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4 responses to “¿Eres Desordenad@? (Lee Esto)”

  1. Juanjo says:

    Muchas gracias Gonzalo me gusta mucho seguirte, ya estoy deseando leer tu libro.
    Un abrazo de los nuestros.
    K grande eres!!

  2. anelis says:

    Gracias Gonzalo en dia previo a la NAVIDAD leo tu articulo, te agradezco tu sensibilidad para mirar lo pequeño y simple en lo complejo.
    Me hizo sentido tu invitacion
    Gracias de corazon

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