El Gran “Problema” de la Humanidad

 

Por Gonzalo Fuentes

 

“Para poner fin a la miseria que ha afligido a la condición humana durante miles de años, tienes que comenzar por ti mismo y tomar responsabilidad de tu estado interno en un momento dado. Eso significa Ahora.”

Eckhart Tolle

 

Algunos ya sabéis que estoy pasando una época un pelín complicada. Uno de los aspectos positivos de esto es que me estoy permitiendo leer algunos libros bastante interesantes y con los que conecto más en este momento de mi vida. Dos de ellos han sido “El Poder del Ahora” y “Un Mundo Nuevo, Ahora” de Eckhart Tolle. Y han causado un impacto profundo en mí. Así como han puesto palabras a muchos de los procesos que llevo experimentando desde hace ya algunos años.

 

Te aviso de antemano que este artículo va enfocado en una dirección bastante espiritual. Y no todo el mundo está con el ánimo de explorar esa parte de sí mismo y de la vida. Así que si te ves en esa situación, no te preocupes, siempre puedes dejarlo a tiempo y leer mis próximos artículos en los que trataré otros temas. Aun así, un apartado de este artículo reflexiona de los cambios que están sucediendo desde una perspectiva “más pragmática”, por si te interesa recoger esas ideas. Y en caso de que sientas la llamada a seguir leyendo, ¡adelante, por supuesto!

 

De hecho, ya que he sacado el tema de la espiritualidad, veo más que oportuno decir que, en un mundo que está cambiando en algunos aspectos a ritmos acelerados, en otros en los que está bastante atascado, donde severas crisis en planos diversos corretean por la esfera planetaria, donde el mismo destino de la humanidad y del planeta está en juego, y por supuesto, en un blog que suele hablar de cambio, no se puede obviar una parte que considero yo esencial para entender y vivir esta situación. Esta parte es la dimensión espiritual. Y aunque esta dimensión se enmascara de muchas formas distintas, en el fondo creo que cada uno de nosotros sabemos lo que significa dicha “espiritualidad”. Creo que cualquier persona de este planeta, si es ligeramente honesta consigo misma, sabe de lo que estoy hablando. Espiritualidad. Algo que puede parecer muy complejo pero que en el fondo la sentimos de una manera muy sencilla en nuestro interior y en nuestro entorno. Sólo hay que pararse, escuchar, observar. Aquí y ahora.

 

Vayamos al grano. Inspirándome sobre todo en lo que Eckhart Tolle expone en sus libros voy a compartir algunas ideas de lo que creo que puede estar pasando en el mundo, y lo más importante, en cada uno de nosotros, pero desde una óptica más espiritual. Como ya he dicho otras veces, tanto lo que dice Tolle como lo que pueda decir yo aquí, son sólo “mapas”. “Mapas” que nos pueden ayudar a comprender el mundo y las situaciones mejor, pero el mapa NUNCA es el territorio. Sólo una representación de él. Estos mapas son como el dedo que señala a la Luna, pero no es la Luna en sí misma. También decir que al hablar de estos temas a uno se le puede interpretar como un “gurú” o un “iluminado”, ¡por favor, no!!!! Soy una persona de lo más normal, con un montón de batallas internas y luchas diarias, y aquí sólo estoy queriendo compartir algo con vosotros. Estamos aprendiendo y creciendo juntos.

 

El Gran Problema de la Humanidad

 

La raiz de la mayoría de los problemas de la historia de la humanidad ha sido y sigue siendo la identificación. La identificación a nivel personal y colectivo con algo que NO somos. La identificación con nuestros egos individuales y colectivos. (En seguida explicaré que es a lo que aquí llamo “ego”.)

 

Lo que está sucediendo actualmente a nivel más global (aunque en realidad siempre lo ha hecho), y que se expande como una red paulatinamente por nuestras vidas, es un ataque directo a nuestros egos. Un ataque que supera cualquier intento de resistencia y aferramiento a nuestros respectivos egos. Y este ataque lo está realizando algo superior a todos esos egos con los que nos identificamos. La vida misma. Y como nosotros somos en realidad la vida más que esos egos, se podría decir que dicho “ataque” lo está realizando nuestra esencia más profunda.

 

Pero antes de que nos liemos aun más y salgas corriendo a ver qué echan hoy por la tele, definamos que es eso tan manido a lo que llamo ego. Para que podamos entendernos.

 

El ego

 

El ego no es ni más ni menos que una serie de ideas, pensamientos, recuerdos, emociones, sensaciones e imágenes de nosotros mismos. Es aquello que llamamos identidad. Y es justo ahí donde surge el problema. Que nos identificamos con ello. Que es dicho ego lo que nosotros creemos que somos. Que nos sirve como definición. Pero en realidad somos mucho más que eso. Eso es sólo una armadura, e identificarnos en exceso con ella puede limitar nuestra vida, aumentar nuestro sufrimiento, y hacernos sentir separados del resto del mundo. Lo cual lleva a engañarnos a nosotros mismos.

 

Este ego se va formando desde nuestra más tierna infancia (y cuando digo tierna quiero decir, tiernísima). Como si fuéramos una escultura, se van modelando diversas formas en esa estructura. Algunas nos hacen sentir bien en nuestro desempeño diario, algunas nos sirven de niños pero de adultos no, otras nos hacen experimentar sufrimiento, etc. Lo importante aquí, desde esta perspectiva, es que ya nos hagan sentir bien, mal, o regular, ninguna de esas cosas somos nosotros. Creemos que lo somos. Pero no. Es sólo una ilusión.

 

¿Cómo se refleja el “ataque” que comentaba antes en estos momentos de nuestras vidas? Inseguridad e inestabilidad económica, estructuras que no se sostienen, personas que se habían identificado con un rol laboral y parecen ya no tener cabida, relaciones que se transforman o no se mantienen, exceso de desempleo, enfermedades físicas, problemas medioambientales, conflictos entre países,…

 

¿Algo nuevo? Mmmm, sí y no… Los problemas medioambientales son relativamente nuevos y los que más se nos pueden escapar de las manos. Los demás, algunos no son tan nuevos, unos no son nuevos para nada, pero la forma en que se expresan sí suele ser diferente. Con todo esto lo que quiero decir es que en el momento que circunstancias de nuestras vidas con las que nos identificamos profundamente nos son arrebatadas es como si nos quitaran el espejo de delante nuestro y dejáramos de saber quiénes somos, o bien nos hieren el ego porque nuestra imagen iba asociada a dicha circunstancia. Nos podemos sentir perdidos, o al menos confusos y doloridos. Las circunstancias de nuestra vida son un reflejo de nuestro ego, y cuando estas varían en aspectos para nosotros fundamentales, el ego sufre, y en ocasiones, se desmorona (lo cual puede llegar a ser positivo si descubres que eres más que eso).

 

Creo que estos “ataques al ego” y estos cambios se podrían enfocar desde dos perspectivas diferentes.

 

El Cambio Pragmático o de la Forma

 

En la vertiente más pragmática, creo que estamos presenciando el fin y el cambio de unas estructuras a todos los niveles que ya no son sostenibles. No son sostenibles porque la vida, que como ya he dicho está atacando a nuestros egos individuales y colectivos, nos lo está comunicando abiertamente. En algunas personas de manera más aguda y en otras de manera más paulatina. Esto se puede deber a los distintos grados de consciencia de cada cual. El hecho es que podemos escuchar a la vida dentro de nosotros o resistirnos a ella, y por lo tanto sufrir. Esta última vía es la más común en todos nosotros, debido a nuestra fuerte identificación con lo que creemos que “somos” a nivel tanto individual como colectivo. Pero la vida (o conciencia, o espíritu, o Dios, o como prefieras llamarlo) tiene otros planes, y nosotros somos su vehículo. Personalmente, pienso que quiere crear un mundo mejor, y nosotros estamos haciendo (o no haciendo) todo lo posible, y repito, tanto individual como colectivamente, para que esto se retrase lo más posible. Pero es lógico. Perder la identidad es lo más parecido a la muerte en vida. Es en este sentido, que Eckhart Tolle comenta que lo más probable es que en estos tiempos los egos se intensifiquen, con lo que eso puede conllevar para todos nosotros. (Aquí se puede aplicar eso de “hay que sufrir mucho para cambiar”.)

 

Estos cambios creo que han de suceder a todos los niveles. En primer lugar para evitar la destrucción del planeta o la desolación de los recursos naturales, sin los cuales estamos abocados a la extinción. Por otro lado, la reconstrucción de nuestras relaciones humanas para que sean menos destructivas, y esto afecta a la educación, a las familias, a las relaciones sentimentales, al trabajo,  a la ciencia, la medicina, la política, la vivencia espiritual, etc. A todo, vamos.

 

En realidad, aunque los cambios no sé cuánto llevarán ni si finalmente se culminarán, son de carácter profundo, pero en realidad creo que en esta vertiente pragmática este cambio no es novedad. Todas estas estructuras han ido cambiando a lo largo de la historia de la humanidad. Considero que sí que hay una evolución en nuestra historia, pero como nuestra realidad es dual, toda evolución lleva desevoluciones en su interior. (Un claro ejemplo es la ciencia. Esta ha tenido que separar todos los procesos para entenderlos mejor, o con esa intención, y ahora tiene que recorrer un camino de reunificación porque en el fondo nada está separado y por lo tanto si es así no pueden ser comprendidos dichos procesos. La medicina es una evidencia en esto.)

 

El Cambio Espiritual

 

Según Tolle estamos viviendo un momento de evolución de la consciencia. (Aquí cito al autor porque este apartado en realidad se debe más a él. A mí se me queda un poco grande.) Un despertar. ¿Eso qué significa? Que cada vez más y más gente se da cuenta de que no es lo que creía ser. Un proceso de desidentificación con los egos. Esto es algo más difícil de probar. Pero yo sí tengo la sensación de que de alguna manera está ocurriendo. Y en mi propia experiencia también. Cuando hace ya más de diez años me impliqué profundamente en la meditación Zazen me di cuenta (aunque aun lo sigo “olvidando”, sobre todo en los momentos jodidos) que “yo” no soy ni mis pensamientos, ni mis emociones, ni mis historias mentales, ni mi pasado. Aunque todas estás cosas condicionan a mi ego. Pero en el fondo mi vida la rige una fuerza mayor. Y el ego está en medio. A veces se alinea con esta fuerza mayor y a veces se pone en su camino. Y entonces se sufre. Aunque también se aprende. Es como si la vida fuese un proceso imparable en sí mismo, en el cual hace uso de la forma y de la materia para generar su propia creación. Y nosotros formamos parte de esa creación.

 

Lo que viene a decir Eckhart Tolle es que la conciencia se está volviendo consciente de sí misma. Esta despertando de su propio sueño. Esto es una aseveración de un gran calado. Ya que la experiencia humana puede transformarse sobremanera, para mí difícil de vislumbrar.

 

Una buena manera de comprender lo que puede significar la desidentificación con el ego es ver su opuesto. Un ejemplo de extrema identificación con el ego sería, en este caso con el ego colectivo, la guerra. La guerra es un claro ejemplo de la locura humana y la gran inconsciencia que podemos vivir. Es la vida atacándose a sí misma. ¿Cómo ocurre esto? Por medio de la identificación con un ego, en este caso ni siquiera individual. De repente, pasas a creerte una identidad, una identidad colectiva, un conjunto de ideas o presunciones. ¿Con qué se identificaron los nazis cuando decidieron invadir Europa y exterminar judíos? Si no hay dicha identificación no hay crimen posible. O los comunistas, o los estadounidenses, o los españoles en nuestra guerra civil. La identificación con una “idea” es tan absoluta que se convierte en locura. Un país puede encerrar a un psicópata por cometer un crimen o una aberración, pero si está haciendo la guerra en otro país, está desplegando a un montón de seres humanos comportándose psicopáticamente. ¿Comprendes lo que quiero decir?

 

Nosotros no somos ninguna de esas ideas. Nosotros somos la vida que subyace por debajo y que nos une a todos. Para mí esta vida sigue teniendo un gran componente de misterio y paradoja, y no puede ser comprendida mentalmente ni con palabras, pero creo que estos “mapas” son dignos de consideración. E incluso puede que Tolle tenga razón y estemos despertando…

 

La Solución

 

Según Eckhart Tolle “la solución” sería despertar. Ayudar a encontrar dicha disedintificación con el ego. ¿Cómo? En el Aquí y en el Ahora. El ego no sobrevive a la presencia en el Ahora. El ego sólo puede vivir en el tiempo. Vive del pasado y del futuro. Dos ideas que no existen más que en la mente. En cambio en el presente, que es lo único que existirá siempre, florece la consciencia si se produce una desidentificación con el ego. ¿Supone esto dejar de hacer cosas o ser nosotros mismos? No. Supone dejar de identificarnos exclusivamente con esa idea de nosotros mismos.

 

¿Y cómo se puede vivenciar dicha no-identificación?

 

Estas son algunas “prácticas” que pueden ayudarte a llevarlo a cabo. Algunas realmente sencillas.

 

Observar cada cierto tiempo tu respiración. Como entra y como sale de tu cuerpo. Llevando tu atención a ella desconectas de la mente y observas lo que simplemente ES.

 

Meditar.

 

Llevar la atención a tu cuerpo. Concentrarte de vez en cuando o antes de dormir en las distintas partes de tu cuerpo y sintiendo la vida en él. Lo que Tolle llama tu “cuerpo interior”.

 

Observando tus pensamientos y tus emociones. Si simplemente los observas con curiosidad te das cuenta de que tú no eres ellos, por una sencilla razón, ¿cómo vas a ser ellos si los estás observando? (Descartes no pudo estar más equivocado con su “Pienso, luego existo.” Sería más bien, “Existo porque puedo observar mis pensamientos”.)

 

Observarte cada vez que sufres y reconocer que estás sufriendo porque te estás resistiendo a lo que ES. Si puedes emprender una acción para cambiarlo, genial. Si no, resistirse es generar más sufrimiento. (Aunque resistirse a la resistencia genera aun más sufrimiento. Paradójico, ¿verdad?)

 

Pon en práctica alguno o algunos de estos procedimientos y observa los resultados. Y un consejo, no esperes a aplicarlos a momentos de gran sufrimiento en tu vida. Hazlo ya.

 

¡Hasta aquí este artículo! Uff, en buena me he metido. ¿Quieres comentar algo más abajo? ¡Sí, hazlo, por favor! Y compártelo si te ha resultado interesante.

 

Por supuesto Eckhart Tolle explica todos estos conceptos infinitas veces mejor que yo. Puedes conseguir sus libros en los siguientes enlaces:

El poder del Ahora: una guía para la iluminación espiritual

Un nuevo mundo, Ahora

Comprando por medio de estos enlaces yo me llevo una pequeña comisión, pero tú pagas lo mismo mismísimo.

 

Feliz Despertar.

 

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