El Perfeccionismo mata a la Iniciativa y a la Creatividad (y Cuál es la Alternativa)

 

 Por Gonzalo Fuentes

 

“Muchos pasos en falso se han dado por quedarse quieto.”
Anónimo

 

Vivimos tiempos convulsos y difíciles en los que más que nunca son necesarias la creatividad y la iniciativa. Son tiempos de cambio y por eso van acompañados de dolor. Pero no nos podemos permitir quedarnos ahí. Tenemos que inventar nuevas formas no sólo para salir adelante sino también porque serán las que marquen cómo serán nuestras vidas en los próximos años y más allá.

 

La creatividad es la que nos impulsa y nos ayuda a crear cosas nuevas en todos los ámbitos, no sólo concierne al mundo del arte. Quizás se te haya pasado por la cabeza la idea de un negocio para así poder ganarte la vida sin la necesidad de depender en qué circunstancias se encuentre el mercado laboral. O quizás quieras dar un giro de 180º a lo que quieres hacer como empleado por cuenta ajena. Todos estos tiempos dan que pensar. Y siempre va a haber oportunidades a nuestro alrededor mientras haya problemas que resolver, necesidades que cubrir o personas a las que entretener.

 

Pero la creatividad también es aplicable a las cosas más pequeñas pero no por eso menos importantes de la vida. Quizás estés pensando en alimentarte mejor, en desarrollar más a fondo una pasión, en buscar tiempo para hacer más ejercicio, en empezar un blog porque te gusta escribir o quieres compartir algo con los demás. Hay miles de cosas que pueden estar rondando por tu cabeza buscando una salida. Y es precisamente eso lo que necesitan: una salida.

 

Para poder llevar a cabo esas ideas y que no se mueran en el baúl de los recuerdos necesitas de otro ingrediente. Necesitas iniciativa. Que no es otra cosa que dar un paso al frente y ponerte manos a la obra. No es más que eso.

 

Ahora bien, existe un gran enemigo número uno de esta iniciativa para reivindicar tu papel protagonista en la conformación de este mundo. Y estoy hablando de un gran enemigo. El perfeccionismo. Este rasgo tan característico y habitual de todos aquellos que soñamos con ideas que nos gustaría llevar a la realidad es un arma de destrucción masiva de la iniciativa y de la creatividad.

 

Y puede ser letal.

 

Es curioso, porque los perfeccionistas en el fondo creemos que este rasgo o tendencia en realidad es una ventaja que juega a nuestro favor y que nos puede hacer especiales y mejores que los demás. Piénsalo bien, si aquello que vamos a hacer es cercano a lo perfecto eso lo convertirá en algo superior al resto. Pero la realidad no es esa. Lo más probable es que, si no dejas a un lado a tu perfeccionista interior, ese algo que quieres llevar a cabo no acabe existiendo NUNCA. Entonces, ¿de qué te servirá ser superior al resto?

 

¿Cómo funciona el perfeccionismo?

 

Desconozco cuales serán las raíces psicológicas que nos convierten en perfeccionistas. Quizás la creencia en que lo que hacemos no es suficientemente bueno. O que directamente no somos lo suficientemente buenos. Quizás fueron muy duros con nosotros de pequeños. Quizás tener grandes ideales. O quizás sea una falta de autoestima o de querernos un poquito más a nosotros mismos. O una mezcla de todo lo anterior. No lo sé a ciencia cierta. Lo que sí sé es que es un camino equivocado hacia el éxito.

 

Cuando tienes una idea y eres perfeccionista en seguida ves las pegas y dificultades para que esa idea llegue a ser “perfecta”. En vez de centrar tu atención en todas las posibilidades que te ofrece ese camino, la centrarás en todo lo que le falta o todo lo que TE falta para llevarla a cabo. Para llevarla a cabo de esa manera tan perfecta que sabes que existe. Al llevar tu atención a ese lugar tan indeseado lo único que irás haciendo es mermar tu motivación poco a poco o mucho a mucho hasta ahogarla y abandonar tu idea.

 

Y ése es el peor de los fracasos.

 

Amigo mío, la perfección no existe. Ese no es el camino. Entiendo que quieras hacer las cosas bien, te comprendo más que nadie, pero ése no es el camino. Porque posiblemente por ahí no haya ni camino. Tan sólo el asesinato o, lo que es peor, la eterna postergación de una idea. Algo realmente doloroso y agotador.

 

Otras de las consecuencias del perfeccionismo es la constante preparación. Llenar constantemente tu disco duro interno de información y de entrenamiento para lograr ese estado perfecto que consiga crear el momento perfecto para tu obra perfecta. Y el exceso de información y de preparación es otro aniquilador de la iniciativa. Más bien es un creador de inacción, o falsa acción. Parece que estás haciendo, pero en realidad sólo estás dejando lo realmente importante para más adelante, para ese momento tan perfecto que no existe.

 

Ojo, no estoy diciendo que la formación y la preparación sobren o sean innecesarias. De hecho soy un gran defensor de estar constantemente actualizándote, leyendo y entrenándote. Pero esto ha de ser siempre complementario a la acción. Ha de ir paralelo al ponerse manos a la obra, y si has de elegir, mejor quédate con la acción. “Educare” en latín significa “extraer lo que está adentro”. Y para sacar lo que llevas dentro y aprender debes mojarte y ponerte manos a la obra. Ese sí es el camino.

 

Aprenderás mucho más haciendo y sacando de adentro que leyendo y metiendo adentro.

 

Sé que puede no resultar nada fácil llevar a cabo lo que aconsejo aquí, entre otras cosas porque el perfeccionismo no es más que una de las mil máscaras del miedo. Pero recuerda que el que aquí habla es otro perfeccionista que ha sufrido y aun a veces sufre sus consecuencias. Pero si no hubiese dejado al perfeccionista que llevo dentro a un lado, no habría empezado este blog, no habría lanzado el proyecto de las canciones para Bunbury, ni tampoco el “Desafío de una Receta Nueva por Semana” . Todos estos proyectos, y los que están por venir, están lejos de ser perfectos y menos mal que no existe tal perfección con la que compararlos, lo cual dice ya mucho de por sí. Pero estos proyectos existen y existirán, y eso me hace sentir mucho más feliz y realizado.

 

Obviamente, todos los que somos perfeccionistas no sólo queremos ver que lo que hacemos sea bueno, sino muy bueno. ¿Cómo hacemos entonces si perdemos nuestra arma del perfeccionismo?

 

La alternativa al perfeccionismo

 

La alternativa al perfeccionismo es la excelencia, y como ya hemos dicho, esta sólo puede pasar por la experiencia.

 

Tienes una idea, de acuerdo. Y ya la tienes cargada de razones y de motivación (fíjate que no hablo de preparación) para llevarla a cabo. Tienes que moverte. Recuerda: este es el único camino. Tienes que empezar a dar pasos. Incluso aunque estos sean pequeños y torpes. Incluso aunque te equivoques. Incluso aunque los demás vean esas equivocaciones. La gente de éxito lo hace así y lo ha hecho así siempre. Van a por ello. Exponiéndose. Equivocándose. Mostrándose vulnerables. Y así, aprendiendo.

 

La alternativa al perfeccionismo es realizar ajustes. Sobre la marcha. Comprobando qué es lo que falla. Mejorando lo que se puede mejorar. Ese es el camino de la excelencia.

 

Y ese es el camino para lanzar un proyecto, crear un negocio, ser artista, escribir, tocar un instrumento, mejorar tu dieta o cualquiera que sea la cosa que tengas en mente.

 

No esperes a hacerlo. No esperes a mostrarlo. Sé vulnerable. Ama tu imperfección. Acepta tus errores. Comparte tu idea con el mundo. No te estoy diciendo que seas blando contigo ni mediocre, sino exigentemente constructivo. Y práctico.

 

Desde aquí te animo a que te lances a la piscina. Es la única manera de aprender a nadar.

 

Mucha suerte en tu camino.

 

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5 responses to “El Perfeccionismo mata a la Iniciativa y a la Creatividad (y Cuál es la Alternativa)”

  1. Gloria says:

    Este articulo me viene “a la perfeccion” por la situacion en la que me encuentro. Justamente ando haciendome a la idea de que la perfeccion no existe. Siempre fui la perfecta estudiante, la perfecta hermana, la perfecta hija, etc… Un divorcio a mis espaldas, una nueva pareja, un deseo de querer ser madre y no conseguirlo y una intencion de ser una magnifica cantante, me estan hacie do entender a medida que camino en mi vida que nada de esto es como yo lo tenia pensado. Ahora disfruto mucho mas de mi vida como musico, como cantante, como esposa y como ser humano en general. Pero para llegar a ello he necesitado y sigo necesitando perdonarme muchas cosas y aprender de ello.

  2. Bartok says:

    Esclarecedor. Gracias y enhorabuena.

  3. Jeffer says:

    Gracias, soy nuevo en este block que realizas y tomaré mucho en cuenta todos tus consejos. 🙂

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