¿Tienes Tu Propia Filosofía de Vida? (Esta Es La Mía)

 

Por Gonzalo Fuentes

 

¿Tienes tu propia filosofía de vida? ¿Una visión, opinión o reflexión sobre los temas más fundamentales de la vida? ¿Acaso te tienen que importar?

 

Hace muy pocos años “te colocaron” en este planeta (incluso si tienes cierta edad son pocos en comparación con la vida del universo), y en seguida comenzaste a entrar en el engranaje de una cultura, un sistema, unos valores y unas relaciones en el que empezabas a caminar mientras las agujas del reloj seguían dando vueltas. Puede que hasta ahora hayas subsistido sin necesidad de hacerte “grandes” preguntas. O puede que te las hayas hecho y encontraras algunas respuestas y otras no. Puede que te sientas desorientado. O a veces con la sensación de que todo esto es demasiado misterioso e inabarcable para entenderlo. También puede que hayas encontrado una fuente de sabiduría interior y una paz que te conecta con todo sintiéndote más integrado en el mundo.

 

Es una sensación extraña ser humano.

 

Quizás todo esto te de igual. Y es una opción más. O quizás hayas caído en las redes de lo que el gran filósofo Ken Wilber denomina “un kosmos ricamente texturado que ha terminado convirtiéndose en un mundo chato, un mundo unidimensional plano y desvaído, el mundo desolado y monocromo de la modernidad y de la postmodernidad.”

 

Yo siempre me he hecho preguntas. No puedo evitarlo. Llámame sesudo si quieres. Puede que lo sea. Pero sueño con un mundo menos plano, menos chato y más policromado y multidimensional. No porque el mundo no sea así ya, sino en cuanto a la actitud del ser humano dentro de él.

 

Ya en un nivel mucho más “práctico” me encuentro leyendo-haciendo un libro de Richard N. Bolles llamado “¿De qué color es tu paracaídas?”, un Manual práctico para los que buscan trabajo o un cambio en su carrera. Ya ves. Ahí estamos. Y como yo, muchos más. Al margen de recomendarte este libro si tu situación lo requiere, en él me encuentro con un ejercicio que a pesar de ser opcional, me atrae poderosamente. Un ejercicio para redactar “tu filosofía de vida”. Y como yo soy muy filósofo pues lo hago, me acuerdo de vosotros, y lo comparto aquí.

 

“Mi filosofía de vida”. ¿Qué es eso?

 

Bolles no pretende que simplemente encuentres un nuevo trabajo y sigas tirando. Pretende que bucees en tu interior, te conozcas mucho mejor a todos los niveles, y busques o crees un trabajo donde puedas dar lo mejor de ti, lo disfrutes y te haga sentir realizado a muchos niveles. Y lo hace con maestría. Este ejercicio se encuentra dentro de un apartado para encontrar lo que el llama “tu meta, propósito o misión en la vida”. Para que atines mejor en tu búsqueda o creación laboral, incluyendo esos aspectos de mayor realización y sentido vital.

 

Aunque la palabra “filosofía” puede asustar a muchos, este ejercicio es muy sencillo. Consiste en escribir dos o tres frases sobre unos temas que él propone. Y sólo sobre aquellos que tú elijas escribir.

 

Los temas son los siguientes:

 

Acontecimientos. Por qué creemos que ocurren las cosas. Cómo las explicamos.

 

Administración. Qué debemos hacer con los dones de Dios.

 

Amor. Qué pensamos de su naturaleza e importancia, así como de otras palabras relacionadas: compasión, perdón y gracia.

 

Celebración. Cómo nos gusta celebrar o jugar en la vida.

 

Compasión. Qué importancia le damos y cómo hay que usarla.

 

Comunidad. Cuál es nuestro concepto de pertenencia; cuál creemos que es nuestra responsabilidad hacia los demás.

 

Conducta. Cómo debemos comportarnos en este mundo.

 

Confusión. Cómo vivimos con ella. Cómo la gestionamos.

 

Creencias. Cuáles son tus creencias más profundas.

 

Cuestiones morales. Cuáles creemos que merecen mayor atención, que luchemos por ellas, que ayudemos a resolverlas.

 

Dios. Véase Ser Supremo.

 

Elección.  Naturaleza e importancia de la capacidad de elegir.

 

Espiritualidad. Cuál es su lugar en la vida. Cómo debemos tratarla.

 

Felicidad. Qué aporta la auténtica felicidad humana.

 

Héroes y heroínas. Cuáles son los míos y por qué.

 

Humanidad. Qué nos parece importante del hecho de ser una persona. Cuál creemos que es nuestra finalidad.

 

Libertad. Si estamos “predeterminados” o somos libres.

 

Muerte. Qué pensamos de ella y de lo que ocurre después.

 

Paradoja. Cuál es nuestra actitud frente a su presencia en la vida.

 

Realidad. Cuál es su naturaleza y de qué se compone.

 

Sentido. Por qué estamos aquí. Qué sentido tiene la vida.

 

Ser Supremo. Cuál es nuestro concepto del mismo. Qué mantiene unido al universo.

 

Singularidad. Qué creemos que nos hace únicos.

 

Valores. Qué pensamos de nosotros mismos. Qué pensamos del mundo. Ordenado por importancia.

 

Verdad. Qué pensamos de ella, qué verdades nos parecen más importantes.

 

Yo. Qué significa creer en uno mismo. Decidir si el yo físico es el límite de nuestro ser.

 

A estas que propone Bolles quiero añadir dos propias:

 

Educación. Tu opinión sobre cómo ha de ser tanto tu autoeducación constante como la de tus hijos.

 

Relaciones. Qué significan para ti las relaciones personales. En qué dirección se han de mover o cuál es tu ideal de relaciones. Qué sentido tienen.

 

Ahora lo ideal sería que apartaras un rato y lo hicieras. Eso es lo realmente importante. Que tú lo hagas. No lleva tanto tiempo y te puedo asegurar que es un ejercicio muy gratificante y esclarecedor. Recuerda que no tienes por qué hacer todas. Siéntete libre. Tampoco buscas Verdades. Tu opinión puede variar con el tiempo. Sé espontáneo aunque le des un par de vueltas. Sé breve, directo.

 

Secundariamente, quiero compartir con vosotros “mi filosofía de vida”. El resultado de mi ejercicio. Si no tienes tiempo, prefiero que hagas la tuya a que leas la mía. Es extensa y he comentado todos los puntos. Esto me pone un poco nervioso. Porque es abrir públicamente mi opinión sobre temas bastante profundos. Y ni siquiera siempre sé si esa opinión es mi “única” opinión. Más aun que ahora mi concepción de las cosas está expandiéndose a bastante velocidad. Pero supongo que no puede hacerme daño. ¡Y si eso te anima a hacer la tuya mejor que mejor!

 

Mi Filosofía de Vida

 

Acontecimientos:

 

Considero que los acontecimientos y las cosas en la vida suceden por distintos motivos. La mayoría de ellos desconocidos para nosotros. Pero todo tiene un sentido, o al menos una conexión entre sí. Siempre hay una causa y un efecto. A distintos niveles. No existe la casualidad, sino una causa no conocida.

 

Administración:

 

¿Qué debemos hacer con nuestros dones? A día de hoy supongo que tras nuestros dones se encuentra la semilla de nuestro papel en el juego de la vida. No sólo podemos desarrollarlos, sino aspirar a tener una comprensión mayor y más profunda de ellos. Aunque considero que no hay que ser esclavo de ellos. Siempre se pueden desarrollar nuevas capacidades.

 

Belleza:

 

Existe una gran cantidad y variada de belleza en el mundo que me conmueve. La belleza de una mujer, la belleza de la naturaleza, la belleza del cielo, la belleza de la música o de un sonido, la belleza de la quietud, la belleza de un animal, la belleza del arte, de una situación, de un acto,…. ¿Cuál es la función de la belleza en la vida? Supongo que el gozo y el disfrute. Quizás es como si la vida fuera un gran instrumento musical, y sus bellezas son notas, armonías y melodías que salen de él.

 

Celebración:

 

La danza, la música, el sentido de comunión, de compartir, de hablar de lo íntimo, de un encuentro, hacer el amor, un beso, un abrazo, la risa, estar en la naturaleza. Realizar una actividad o estar en la naturaleza, decir un “te quiero”, un “gracias”. Sentir el cuerpo, el sudor, el aire atravesándote.

 

Compasión:

 

Compasión es conectar con el sufrimiento de otra persona o ser vivo. En primer lugar simplemente escucharlo. Luego escucharse a uno mismo. Y ver si existe una respuesta, una ayuda, un mensaje. Quizás baste con la simple Presencia, con mayúscula. Hay que intentar usar la compasión sin victimizar al otro, eso le quita poder.

 

Comunidad:

 

¿Pertenencia? Quizás una de las realidades con las que más peleado me siento. Pero pertenencia creo que es nuestro estado natural. En realidad estamos unidos, por algo muy profundo, que todo lo abarca. Es donde se expresa la compasión, el amor, el compartir, la ayuda, el juego, la celebración. Creo que en el estado actual de las cosas, y en el mío en particular, mi responsabilidad en la pertenencia es mi responsabilidad conmigo mismo. A ser auténtico, a despertar y comprender mis dones, a encontrar mi sitio, y a estar Presente en él.

 

Conducta:

 

Creo que podemos comportarnos cada vez con mayor y más consciencia. Tenemos que desarrollarla. Aunque a veces se desarrolla por sí misma. Todos los actos tienen un efecto en el mundo. Pero saber exactamente cuál es el más apropiado es difícil. Que nazca de la autenticidad. Y de un intento de hacer las cosas por un bien mayor.

 

Confusión:

 

Es algo a lo que estoy habituado. Y no es hasta hace muy poco que he empezado a hacer las paces con ella. La parte de nosotros que lo quiere controlar todo sólo nos quiere proteger. Pero, la cuestión es que eso no es más que una ilusión, y además habría que preguntarse de qué hay que protegerse. La confusión puede ser el estado insano de la mente que viene del miedo al estado sano de apertura y de sorpresa ante el devenir de la vida. Es lo natural hecho insano. A día de hoy sólo la sé gestionar con aceptación y expectación.

 

Creencias:

 

Por un lado están las creencias impuestas. Las que están impresas en nuestro inconsciente y no nos pertenecen de manera natural, sólo mientras carguemos con ellas. Sólo si las reconocemos y aprendemos a soltarlas podemos desprendernos de ellas. Y luego están las creencias sobre la vida que pueda formularme y que me cuestiono muchas veces. Creo que la vida es mucho más que materia. Creo que la vida es de una Inteligencia superior a nuestro entendimiento. Creo que nuestra vida no empieza y acaba con nuestro nacimiento y muerte. Creo que existe un Plan mayor, pero se escapa a mi entendimiento. Creo que todo tiene un polo positivo y otro negativo y entre ambos un infinito. Y que positivo y negativo son sólo etiquetas. Creo que el Amor y la Comprensión profundas juegan un papel esencial en el juego de la vida.

 

Cuestiones morales:

 

Tema complejo. Creo que la moral no se puede imponer, o no se debe. Creo que la moral no es un cánon, ni un código. La moral creo que debe regir nuestro comportamiento en relación a nuestro nivel de consciencia y comprensión. En realidad no me interesa mucho la moral. Porque creo que el mal lo ejercen los inconscientes, y todos tenemos algún grado de inconsciencia. Y lo que es malo para unos no lo parece ser para otros. Pero creo que si debiera haber alguna moral en el mundo es la del Amor a TODOS los seres vivos, al planeta y al Universo. Y el Amor con mayúsculas es ancho de miras, no posesivo.

 

Dios o Ser Supremo:

 

Muy complicado. Yo creía en un Dios cuando era niño. El que me fue inculcado. Después me cabreé con Él y después lo negué. Ahora vuelvo a creer en Dios, pero no sabría explicarlo. Supongo que es el que está detrás de “todo esto”. Pero detrás del todo todo y a la vez supongo que está presente en todo. Está la materia; los planos más sutiles e invisibles; la quietud, vacío o matriz… y quizá Dios sea esto último, o esté más detrás aun. Hay quien dice que el Universo (el conocido y el desconocido) es una creación mental de Dios, y para mí esto tiene sentido. Sea quien sea Dios, y sea como sea, supongo que he estado en su presencia y de alguna manera lo he olvidado. También creo que de alguna manera yo soy parte de Dios. A veces reconecto con eso y aprecio más profundamente su creación.

 

Elección:

 

Supongo que aquí reside el libre albedrío. Una gran cuestión filosófica. ¿Nosotros vivimos la vida o la vida vive a través de nosotros? ¿Tenemos tanta capacidad de decisión y de creación? Creo que ambas cosas. Creo que por un lado tenemos capacidad de elegir y de crear, y por otra estamos supeditados a algo que nos supera. En la paradoja está la verdad. Hace poco leí algo en la filosofía del Ho’oponopono que me gustó como definición del libre albedrío. Cuando te conectas con la fuente, con La Divinidad, tienes una inspiración. Una inspiración es algo que puede materializarse. Pero la decisión de materializar la inspiración o no depende de ti, de la elección que tomes. Eso es libre albedrío.

 

Espiritualidad:

 

Creo que la espiritualidad es una actitud. Una actitud ante algo de la vida que es real. Y podemos hacerle caso o no. Hay gente que a veces me dice: “eres muy místico”. A lo que yo respondo que no me quiero perder nada de la vida. No somos sólo materia, átomos, neuronas y partículas. Somos mucho más de lo que se ve. Y podemos tenerlo en cuenta o no. Hagas lo que hagas va a estar ahí. Y simplemente decido tenerlo presente. La ciencia se ha alejado de la espiritualidad y por lo tanto gran parte de nuestras sociedades. Esto era necesario. Como el que niega a Dios en su camino espiritual. La ciencia, como las religiones, se ha dogmatizado, proclamando Verdades. Lo cual es un poco jugar a ser Dios. Ya han caído muchas Verdades a lo largo de la historia (porque las verdades, incluso aunque sean verdaderas, sólo lo son en relación a un determinado contexto y nivel de entendimiento; para mí la Tierra ES plana, pero si alzo el vuelo me daré cuenta de que no es así). La ciencia tendrá que volver a “espiritualizarse” si quiere tener una comprensión profunda de las cosas. Y parece que va en camino de ello. Lo mismo sucede con las religiones. Para mí la espiritualidad no es un código moral. Eso es humanizar y egotizar al espíritu en un intento de controlar las cosas. Pero la espiritualidad no es un código de conducta. Es algo que se vive. Se experimenta. En todo caso es un camino místico de realización.

 

Felicidad:

 

¿Qué es eso? Supongo que los momentos en los que se experimenta gozo, satisfacción, amor, realización, comprensión, perdón, aceptación, relajación, contemplación, diversión, celebración, alegría,… Hay muchos niveles de felicidad como muchos niveles de sufrimiento.

 

Heroínas y héroes:

 

Yo he tendido a admirar a músicos, artistas, celebridades, determinadas personas,… Pero ¿eso les convierte en héroes? Existen cualidades en otros que están más desarrolladas, y yo a veces las admiro y algunas otras las envidio. Eso puede estar muy bien porque puede apuntar a lo que uno desea. Pero un héroe o heroína es aquel que se conoce a sí mismo, el que supera un obstáculo. Hay “héroes” famosos y “héroes” discretos. Hay más héroes famosos que heroínas por ejemplo, ¿pero eso significa que haya habido menos heroínas que héroes? Te podría decir que Gandhi es un héroe para mí. O Bono de U2. Pero en realidad no les conozco. Puedo admirar ciertas cualidades de ellos. En distintos aspectos. Creo que la heroicidad como acto de idolatración me da bastante pereza. ¿Sabes qué héroes importan? Tú y yo.

 

Humanidad:

 

Ser un ser humano sólo es un grado o nivel de consciencia. Uno que parece bastante avanzado en el planeta Tierra. Pero puede que haya muchos superiores, al igual que inferiores. Lo cual no convierte a unos mejores que a otros. El ser humano es un ser bastante desarrollado con un alto grado de “sombra”. Es decir, puede hacer mucho daño tanto a sí mismo como especie, como a las demás y a su entorno. Tiene la capacidad de enloquecer, en el mal sentido de la palabra. O puede que ése sea simplemente su fase evolutiva. Pero creo que su esencia es bondadosa. Y creo que en este nivel este es nuestro camino a recorrer. Capaces de ver y crear nuestras peores pesadillas pero también capaces de despertar de ellas y ver quiénes somos realmente. Tenemos que reencontrar nuestro camino.

 

Libertad:

 

Me remito a lo dicho en el apartado de “Elección”.

 

Muerte:

 

Difícil saberlo. Aunque hay gente que no se lo cree, yo tengo recuerdos de antes de nacer. O más bien una “conciencia de aquel momento” que nunca he olvidado. Y tengo la sensación de venir de un sitio. Creo que la muerte es el mismo proceso pero a la inversa. Es disolver la personalidad y el ego que hemos creado en esta vida y sumergirnos de nuevo en el lugar de donde venimos. Cuánto se disuelve exactamente y cuánto permanece no tengo ni idea. Hasta hace poco pensaba que nada individual podía permanecer. Ahora dejo espacio a la posibilidad de que sí. Otro planteamiento que me ayuda a quitarle hierro a la muerte es preguntarme ¿cuántos nacimientos y muertes he podido experimentar hasta ahora? O ¿tiene tanta importancia irse cuando hace bien poco ni siquiera estaba?

 

Paradoja:

 

Me alegro de que salga este concepto en este ejercicio. Porque las paradojas son lo que más nos pueden acercar a la Verdad de las cosas. Siempre que hablemos de algo, el opuesto de ese “algo” está presente de alguna manera. Para disfrutar del día has de pasar la noche. Y al revés. Cuando algo duro o difícil te sucede, en su interior ya lleva a su opuesto, existe una riqueza en ello. Y cuando te salen las cosas bien, cuando disfrutas de cosas buenas en tu vida, la pérdida de esas cosas va inherente a ellas. Vivimos en un mundo dual, en el que todo tiene su opuesto y para comprender las cosas tenemos que no apegarnos a ninguno de los dos polos y ampliar la visión. Es curioso, pero hasta hace unos pocos años no veía que todo en la vida es una carretera de doble sentido, que nada es absoluto, y entenderlo así aligeró mucho mi propia experiencia.

 

Realidad:

 

Poca cosa… Madre mía… Hay muchos planos de realidad. Y según de qué plano hablemos nos referiríamos a él con unos términos u otros. Hay una realidad de ofrecer algo para obtener algo a cambio. Hay una realidad de cosas materiales con una serie de leyes que las rigen. Bueno en realidad pienso que las no materiales también se rigen por unas leyes. La realidad en su origen creo que es mental. Es posible que si Dios quisiera, en un abrir y cerrar de ojos todos despertaríamos de este gran sueño de dimensiones descomunales. Por tanto, la mente tiene mucho poder y mucho que decir en esta vida. Pero no nos podemos olvidar de lo físico y sus leyes. La salud, el descanso, la comida, el trabajo,… La realidad, como ya he dicho antes, se compone de opuestos a todos los niveles. Y entre cada dos opuestos hay un continuo con infinidad de grados. Nada es absoluto. ¿En qué momento empieza a ser el frío calor en el continuo de la temperatura? Hay muchas cosas reales también que no vemos. Muchos planos invisibles. Algunos los podemos intuir. Por ejemplo, al entrar en contacto con otra persona. Hay una transmisión y una percepción invisible. Su vibración, su energía,… Todo eso también es real. La realidad es muchísimo más amplia de lo que pensamos, y ahí creo, reside su maravilla.

 

Sentido:

 

Sólo lo sabe Dios. Pero tú puedes darle sentido. Crear algo… Dejar un legado… Ayudar y contribuir al mundo de alguna manera… Simplemente experimentar la vida… Quizás algún tipo de evolución… Hasta pensar que la vida no tiene ningún sentido es atribuirle un sentido, el no sentido. Quizás la vida simplemente sea. O quizás haya un plan mayor…

 

Singularidad:

 

Todos somos completamente únicos. En mí hay un montón de cosas que me hacen único. Y cuánto más único soy, quizás me molestan más de mí. Hay cosas que por intimidad aquí no contaré. Pero creo que algunas de mis singularidades son: un lado femenino bastante desarrollado para ser hombre (según lo que entiende nuestra sociedad como lado femenino), cualidades artísticas y creativas, capacidad de escucha (sólo al que quiere ser escuchado), conexión creativa con mi cuerpo, una fuerte conexión con mi lado espiritual, capacidad para comunicar, empatía y deseo de que los demás saquen lo mejor de sí, un lado muy extrovertido en lo que siempre ha tendido a ser un gran introvertido, una gran sensibilidad con la energía y lo sutil, un poco loco, con varios yoes en mi interior muy enfrentados (aunque cada vez se entienden y comprenden más), muy paradójico, cantarín, bailarín,dramático, profundo, terco, cachondo, serio, juguetón,… En realidad yo no soy ese. O quizás sólo en algunas cosas. Hay muchas que he desarrollado. Otras que vienen de programas erróneos. Pero en realidad somos eso, ese devenir de singularidades que van cambiando. ¿Cuáles son las más esenciales?

 

Valores:  (Para mí en realidad un valor es algo a lo que doy importancia en mi vida. Y así lo trato aquí.)

 

Sentirme seguro.

 

Amar y ser amado.

 

Sentirme conectado a lo esencial.

 

Sanar.

 

Ser más consciente, evolucionar.

 

Aprender y explorar.

 

Crear y expresar.

 

Conocer y (re)conocer.

 

Reír, disfrutar y compartir.

 

Sentir que pertenezco a algo mayor que yo.

 

La música. Bailar.

 

Verdad:

 

¿Puede ser que la esencia de todo sea el Amor y aun así haya dolor y sufrimiento en el mundo? Verdad. ¿Puede ser que la vida no pare de sorprenderme? Verdad. ¿Todo es pasajero? Verdad. ¿Todo tiende a ser cíclico por alguna razón? Verdad. ¿Puede ser que nada de lo anterior sea Verdad? Verdad.

 

Yo:

 
El Yo físico no es el límite de mi Ser (y no estoy hablando del alma). Mi Yo físico tiene unos límites. Tan sólo eso. Hay una parte de mí que busca lo mejor para mí, mi yo más puro. Pero esa parte no siempre coincide con otras partes y entonces surge el conflicto y la confusión. Hay una parte de mi que es pura y singular. Hay otra que es un programa erróneo. Pero esta parte sólo hace su trabajo lo mejor que sabe y con la mejor de sus intenciones, para protegerte. Aunque esa parte puede matarte sin querer.
 

Educación:

 

No sé si fue Miguel Ángel o Da Vinci el que dijo aquello de que la obra ya estaba en el mármol y que sólo había que extraerla tallando sobre él. De alguna manera creo que así somos las personas. O como esta cita sí atribuída a Miguel Ángel: “La belleza es la purgación de lo superfluo”. Creo que de alguna manera recibimos en nuestra educación mucho superfluo. Y lo superfluo para uno no es lo superfluo para otro. La educación ha de ser personalizada para tallar ese mármol y extraer la obra que ya está ahí. Pero esto sólo irá ocurriendo en la medida en que nuestra conciencia se vaya expandiendo. Ahora la educación está generalizadamente diseñada como una pieza más de un sistema que intenta sobrevivir a la muerte inevitable que le espera.

 

Relaciones:

 

En todos sus posibles grados de intimidad, son una oportunidad de conocernos mejor a nosotros mismos, de sanar aspectos enfermos de nuestra psique o traumas pasados, de conectar con algo fuera de nosotros, de compartir, de apoyarse para crecer juntos. En definitiva, de evolucionar.

 

Hasta aquí “mi filosofía de vida”. Haz la tuya si aun no las hecho. Es un proceso de reflexión muy gratificante. Quizás te ayude a encontrar esa meta, propósito o sentido de la vida al que se refiere Richard Bolles.

 

Si quieres puedes dejar en los comentarios alguna de tus reflexiones de tu propia “filosofía de vida”. Enriquecerás este blog.

 

Suerte amig@.

 

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2 responses to “¿Tienes Tu Propia Filosofía de Vida? (Esta Es La Mía)”

  1. maria says:

    Uoooohh!! un articulo muy interesante, y una vez mas, enhorabuena por tener el valor de abrirte completamente para y por todos nosotros. Eres un gran ejemplo.
    Creo muy necesario parar y pensar sobre estos conceptos y ver como neustras definiciones de ellos mudan con el tiempo,como reflejo de nuestra evolucion.
    Gracias!!

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