Nuevas Perspectivas Para Entender La Vida

 

Por Gonzalo Fuentes

 

Hoy me voy a meter en camisa de once varas. Pero creo que el viaje va a merecer la pena.

 

He hablado otras veces en el blog sobre la importancia de actualizar nuestros mapas de navegación. Mapas con los que guiarnos mejor por el territorio de la vida. Por todos sus distintos aspectos. Pero, como siempre digo, estos mapas nunca son la verdad. Porque los mapas nunca pueden ser el territorio. Yo te puedo describir a qué sabe un mango con chili con todo detalle y que tú te hagas una idea, pero si quieres entrar en el territorio tendrás que probarlo por ti mismo.

 

En estos tiempos de tanto cambio viene muy bien revisar todos estos mapas para actualizarlos y ver qué nuevas visiones y estrategias se ajustan mejor a los nuevos tiempos, a las nuevas experiencias que están entrando en nuestras vidas. Ya sea en el trabajo, en nuestras relaciones, en nuestra salud y bienestar físico, en nuestra espiritualidad o en cualquier otro área de nuestra vida.

 

Hoy voy a presentaros un nuevo mapa. Un mapa alucinante para colocar determinadas cosas en su sitio. Un mapa que te ayudará a saber dónde te encuentras y a guiarte en relación a donde quieres ir. Pocas de las ideas que hoy compartiré aquí son realmente mías, sino tomadas del trabajo de muchos investigadores durante muchos años y que creo que están realizando una labor de gran ayuda para el mundo. Gente como Ken Wilber, Susanne Cook-Greuter, Robert Kegan, Jane Loevinger y muchos otros más. Para el artículo de hoy bebo sobre todo del trabajo excelente de Ken Wilber (ya que él bebe de todos los demás) y de determinados artículos de Bill Harris. Para definir las etapas evolutivas -algo que en breve entenderás- utilizaré sobre todo los términos de Lawrence Kohlberg. Aunque al principio te pueda parecer todo esto un poco técnico te prometo que es mucho más sencillo de lo que parece y que tiene una gran aplicación práctica en tu vida.

 

La Evolución Del Ser Humano

 

Estos investigadores han estudiado profundamente las distintas etapas en las que el ser humano ha evolucionado a muchos niveles: cognitivo, social, moral, espiritual, de ego, de valores, etc. Etapas que el ser humano ha atravesado a lo largo de la historia pero también, y lo que es más interesante, etapas que atravesamos todos a lo largo de nuestra vida. Lo importante es que en cada una de estas etapas, como individuos y como sociedades, vemos y entendemos todos los aspectos de la vida de diferente manera. Es decir, cada etapa te da una perspectiva diferente. Y, créeme, esto no sólo cambia completamente el juego por completo, sino la misma experiencia vital. Cada perspectiva es un mundo completamente distinto al resto.

 

Para facilitarte hoy aquí este nuevo mapa, voy a centrarme principalmente en tres de estas etapas, pero, antes de explicar cada una, he de mencionar algunos puntos cruciales:

 

Estas etapas suceden en un orden, es decir, hay que pasar por cada etapa cronológicamente por fuerza. NO se pueden saltar etapas.

 

Cada nueva etapa trasciende e incluye a la anterior. Por un lado trasciende, la supera y así vence los límites de la etapa anterior, pero a la vez incluye, es decir, lleva en su seno los elementos de la anterior etapa, aunque trascendidos. La nueva etapa tiene una visión más amplia que la anterior, aunque como veremos, en el aspecto insano puede a veces parecer que va en contra de la anterior, algo que sucede muy habitualmente.

 

No todas las personas pasan por todas las etapas. Es decir, debido a distintos condicionantes, ya sean externos o internos, muchas personas se quedan en un determinado nivel. De hecho, las etapas que aquí voy a nombrar son como mucho, a las que llegan el común de los mortales, pero existen etapas más evolucionadas.

 

Todo esto no es ni cuadriculado ni estático. Puedes estar en determinados aspectos de tu vida en una etapa y en otros en etapas más o menos evolucionadas. A nivel cognitivo, a nivel afectivo o de relaciones, a nivel de trabajo, a nivel social, espiritual,… Somos poliédricos y nuestras sociedades también (esto lo explico más abajo), y esto se debe a que en determinados aspectos hemos sido traumatizados de alguna manera y algún aspecto no ha evolucionado correctamente. También influye mucho tu entorno social y en las etapas en las que este gravite mayormente.

 

Lo curioso de estas etapas es que, como ya he dicho, influyen directamente en nuestra visión de todos los aspectos de la vida: la religión, la política, las empresas, las relaciones, etc, etc. Por eso saber y reconocer en qué etapas nos encontramos en distintos aspectos nos ayuda a saber mejor dónde estamos. Luego veremos algunos ejemplos muy útiles. Aunque no podemos ver, entender y vivir una nueva etapa hasta que no estamos en ella. Cuando estamos en un nivel estamos inmersos (sin perspectiva) dentro de él. Y esto es esencial para comprender este proceso.

 

3  Etapas de Desarrollo Humano

 

Antes de explicar en detalle cada etapa me gustaría explicar a qué se deben estos cambios de etapa.

 

La vida está construida de tal manera, o mejor dicho, evoluciona de tal manera, que se encuentra constantemente con nuevos límites y problemas. Es por eso que para poder solventar dichas limitaciones ha de trascenderse y encontrar nuevos modos de operar. Sólo así puede pasar de nivel. Una vez que pasa de nivel se encuentra una vez más con nuevos límites y problemas, que a su vez tendrá que trascender para avanzar. Es lo que se llama la dialéctica de la evolución. Es por eso que cada etapa tiene sus propios problemas y dificultades. Esto ocurre en todos los campos de la naturaleza y la mente, pero hoy aquí nos vamos a centrar en el ámbito humano.

 

Para ello voy a tratar de explicar lo mejor posible 3 etapas evolutivas que abarcan bastante: la pre-convencional, la convencional y la post-convencional. Luego tendríamos al menos una más, la transcendente o transpersonal, de la que seguramente sólo daré un par de apuntes, ya que no quiero adentrarme en ella en este artículo. (No te preocupes mucho por los términos que utilizo, no es lo más importante, y de hecho es sólo cuestión de habituarse a ellos.)

 

Es esencial recordar antes de abordarlas que ninguna es mejor que otra, sino que cada una es la apropiada para su momento evolutivo. Una es superior a otra en cuanto a jerarquía evolutiva, pero cada una tiene su razón de ser en el proceso de la vida. Con esto quiero decir que la postconvencional es más evolucionada que la convencional, pero para llegar a ella tienes que atravesar y trascender primero la anterior.

 

1. Etapa Pre-convencional. También conocida como etapa pre-racional o mágica. Muy centrada en el cuerpo y en el yo.  Es una etapa muy egocéntrica. Trata sobre mí y mis necesidades en el momento. No posee habilidad para ponerse en la piel del otro. Todo gira en torno a ti y parece que la vida responde así ante tus deseos y necesidades. Por un lado, es la etapa evolutiva de los niños hasta los doce años aproximadamente, aunque algunas personas pueden vivir toda su vida en esta etapa. Por otro lado, es la etapa en la que vivía la humanidad en términos de sociedad y estructuras hasta antes de la Ilustración aproximadamente, aunque ni los límites son certeros ni es algo estático. Había humanos de aquellas épocas en etapas más evolucionadas, algunos incluso mucho más que nosotros. Pero sí es la etapa en la que se encontraban generalmente las tribus, aldeas y primeras ciudades de las sociedades recolectoras, hortícolas y agrarias.

 

2. Etapa Convencional. Es la etapa de la razón, por eso también llamada racional. El imperio de la razón. Blanco o negro. Ya no es el yo, ahora es el nosotros, pero desde una perspectiva muy etnocéntrica (mi familia, mi tribu, mi nación). Estás con nosotros o fuera. Estás con la verdad, o con la mentira. Históricamente es la época que comienza con la Ilustración y lleva a la era industrial y el modernismo. Empírica y práctica, pero que ha acabado relegando al olvido a lo subjetivo. Es reduccionista y materialista. Sólo importa lo “palpable”. Es cartesiana. Lo relevante es cartografiar la realidad, pero se olvida del cartógrafo. La mayor parte de los adultos de nuestras sociedades se encuentra aun aquí. Conlleva estar en la “seguridad” del grupo, seguir normas y reglas dictadas desde afuera, dogmas.

 

3. Etapa Post-convencional. Se pasa del nosotros al todos nosotros. Del etnocentrismo al mundicentrismo. Todas las personas, sin distinción de raza, sexo, credo, creencias, mitos o dios, son merecedoras de las mismas oportunidades. Ya no te dictan la Verdad desde fuera, sino que la buscas dentro, pero sin obviar lo logrado por medio de la razón (a esto me refería más arriba con que son inclusivas, no puedes rechazar todo lo anterior). La verdad es relativa. El objeto está ahí fuera, pero importa la perspectiva de quien lo ve. Ahora importa la vivencia, la subjetividad de las cosas. Pero al contrario que en la etapa preconvencional ahora está el yo y el otro, no sólo el yo. La visión postconvencional engloba más el todo. Importan cosas como la ecología, los derechos de todos los seres humanos, los derechos de los animales,… Todo es interdependiente. Los límites y las fronteras tienen algo de arbitrarios. Estas personas ven el mundo como algo más complejo, multidimensional y paradójico.

 

Esto no deja de ser un resumen muy reducido de un trabajo MUY extenso llevado a cabo por estos investigadores. También tienes que tener en cuenta que esta es sólo una clasificación más global. No sólo existen niveles superiores posteriores a estos, sino que, por ejemplo, también podríamos dividir la primera etapa, la preconvencional, en otras tres etapas: arcaica, mágica y mítica. Y además cada autor utiliza terminologías diferentes.

 

También, como ya he dicho, esto no es plano ni estático. Una persona puede estar en determinados aspectos de su vida en una etapa y en otros no haber evolucionado por haber sido abusada, traumatizada o condicionada de alguna manera. Algo muy habitual por otra parte. Lo mismo sucede con las sociedades. En nuestra sociedad conviven personas con pensamiento mágico o pre-racional, con otras en niveles convencionales y otras más post-convencionales, o incluso algunas pocas traspersonales. Pero sí está bien tener en cuenta cual es el centro de gravedad. En nuestro caso y en el de la mayoría de sociedades actuales aun estamos muy posicionados en torno a la etapa convencional o racional.

 

Para dejarte aun más claro qué significa estar en una etapa u otra te diré que cada nivel representa una manera de vivir y ver la vida diferente. Esto implica: 1) una manera distinta de hacer, 2) otra distinta de ser y estar, y 3) una manera distinta de pensar. Lo cual repercute en la manera en la que interaccionas, qué necesidades y resultados buscas, qué valoras en la vida, cómo sientes las cosas y cómo te relacionas con tus sentimientos y emociones, cómo de consciente eres y a qué prestas atención, cómo procesas y das significado a tus experiencias, cómo estructuras tus pensamientos, tus creencias, cuáles son tus mapas de la realidad. Poca cosa, ¿verdad?

 

Lo que quiero ahora, para traer un poco a tierra toda esta información, es mostrarte algunos ejemplos de cómo estos distintos niveles cambian la perspectiva y la actitud ante distintos temas e ideas universales. Sólo para que te hagas una idea más aproximada. Las ideas aquí expuestas no son todas mías, algunas sí y otras las he tomado prestadas. Recuerda que cada persona está inmersa en su propio nivel y no puede ver por tanto la vida desde otros niveles, al igual que nadie puede ver la vida como los adolescentes salvo los mismos adolescentes.

 

Ejemplos De Distintas Perspectivas

 

Autoridad. En los niveles pre- y convencional se sitúa más fuera de uno. En el post-convencional más dentro de uno. No crees en algo porque alguien te diga que es así, sino que llevas a cabo una investigación interna, valoras tu propia experiencia y no te tomas las cosas como te han dicho que tienen que ser, que es en lo que caen los dogmas. Cuando digo que El Día Después es un lugar para cuestionarse las cosas es justamente para cumplir esa función, ya que existen demasiadas cosas que se asumen con mucha facilidad sin cuestionarlas, incluso las que aquí pueda exponer. Una cosa es que tengas en cuenta las enseñanzas de quien “ha estado allí” para que tú puedas “estar allí”, pero si no sometes a tu propia experiencia dichas enseñanzas, puede que estés dando por sentado algo de alguien que puede que incluso no haya estado realmente “allí”.

 

Guerra. Como verás en algunos ejemplos, se tienden a confundir mucho las etapas pre- y post-, siendo ambas muy distintas. Este es un ejemplo de Bill Harris sobre la guerra de Vietnam. Cuando esta sucedió, aquellos en un nivel convencional, con un pensamiento blanco-negro, fueron a la guerra. Otros, con un pensamiento post-racional, se opusieron, ya que comprendían que determinados principios sobre la vida y cómo los países debían relacionarse a pesar de sus diferencias era algo más importante que “matar comunistas”. Y otros, que también se opusieron, pero desde un nivel pre-convencional, era más porque “nadie va a decirme qué hacer”, o “no voy a sacrificar mi vida para salvar a Vietnam del Comunismo”, estaban más centrados en sí mismos, en la actitud egocéntrica.

 

Religión. En un nivel preconvencional la persona caerá más en la visión mágica de la historia: los milagros, la virginidad de María, la resurrección, las historias en las que las leyes naturales se suspenden, etc. Y esto es aplicable a todas las religiones. En el nivel convencional se ve más desde Verdad o Mentira. Estás con nosotros o no lo estás. Si no lo estás, estarás “perdido”, incluso “condenado a ir al infierno”.  Puede que seas “un infiel”, “el enemigo”. También en este nivel lo más probable es que creas en algo simplemente porque tu familia así lo creía. En el postconvencional empiezas a ver las similitudes más que las diferencias. De hecho, empiezas a ver que a un nivel místico (que no dogmático) todas las religiones están hablando de lo mismo. Si vamos aun más lejos, una persona en el nivel post- puede rechazar la forma de ver la religión de un nivel convencional, mientras que el que está en un nivel superior, en el trascendente o unitivo, eso ya no le importa tanto. Comprende más a los otros niveles y no le interesa tanto “creer” sino “ser”. Y si nos centramos por ejemplo en la figura de Jesús, o de algún otro ser realizado como Buda, desde los niveles pre- y convencional se les ve más como una gran excepción, mientras que en el post-racional se les ve como un gran ejemplo de lo que puedes conseguir.

 

Aborto. Estar a favor o en contra del aborto puede ocurrir desde niveles muy distintos. Una persona puede estar a favor desde un nivel preconvencional, por razones puramente egoistas. Yo, yo y yo, y me da igual el bebé no nacido. En cambio, alguien en el nivel convencional, lo verá blanco o negro. Quitarle la vida a alguien está mal, por lo tanto el aborto ha de estar prohibido. Aunque curiosamente mucha gente en este nivel suele quitar o estar de acuerdo con quitar la vida en muchos otros contextos. En un nivel postconvencional, se tendrán en cuenta más variables y razones por las cuales el aborto puede ser necesario en diversas situaciones, por lo tanto no estará en contra del aborto, pero no por razones egoístas sino viendo el conjunto de manera más global. Una vez más no se debe confundir la etapa pre- con la post-.

 

Política. Bajo mi punto de vista el mundo de la política gira en una órbita excesivamente convencional. Nada raro para una sociedad muy convencional. O estás conmigo o con el otro. Es difícil de ver auténticos pactos postconvencionales por el bien común. Existen incluso posturas muy pre-racionales y egocéntricas en la que sólo importan mis intereses. Las cosas son blancas o negras.  Los partidos políticos parecen más empresas que defienden sus propios intereses por encima de cualquier otra cosa. Se encuentran en un nivel muy convencional de familia, “la gran familia… “, en vez de una óptica más postconvencional. De hecho te sales de las directrices y eres sancionado. Hay poca pluralidad y poco consenso. Dos cosas para nada opuestas, sino complementarias. También tenemos muy reciente una guerra civil, en la que el que no pensaba como “nosotros” debía morir. “O estás conmigo o contra mí”. Una postura muy convencional. Gracias a Dios eso se ha quedado atrás, pero de alguna manera creo que aun vivimos ecos de aquello. El que no piensa como yo es el enemigo, y debe morir, políticamente hablando. Además considero que surgen en la población cada vez más ciudadanos con una óptica más postconvencional a los que esa dialéctica les aburre y acaban distanciándose de la política, porque la ven de alguna manera desfasada, alejada de su propia percepción del mundo.

 

Como ves, es un tema bastante complejo pero apasionante. Se podría hablar sobre mil temas y aspectos distintos bajo estas perspectivas. Entender los distintos niveles te ofrece un mapa muy interesante, para entender mejor dónde te encuentras, cómo te puedes realizar mejor y navegar con mayor facilidad por los mares de la vida, entendiendo que esto es una constante evolución que no cesa. También entendiendo y localizando donde te encuentras, y lo que puedes esperar en niveles superiores, tendrás más facilidad para alcanzarlos si este es tu propósito (aunque a veces sucede sin que sea algo consciente). Pero esto es sólo un aperitivo. Un aperitivo que espero que te sacie y te de una mayor comprensión de dónde te encuentras en el gran territorio de la vida.

 

Por tu evolución incesante.

 

(Sé que es un artículo que puede dar mucho que pensar y generar sus controversias y debates. Como siempre, los comentarios son más que bienvenidos aquí abajo. Gracias por haber leído hasta aquí, y por favor compártelo si te ha resultado útil o interesante.)

 

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2 responses to “Nuevas Perspectivas Para Entender La Vida”

  1. Patricia says:

    Hola Gonzalo, gracias por el enlace a este artículo, no lo había leído. Me ha ayudado a entender algunos cambios de etapa que he tenido recientemente. Imagino que tu libro profundiza más lo que mencionas en este artículo. Tengo muchas ganas de leerlo, es lo que necesito en este momento de mi vida para aclarar algunas ideas… muchas gracias otra vez

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