¿Qué es eso de El Día Después?

 

Por Gonzalo Fuentes

 

“Un guerrero no tiene más que su voluntad y su paciencia, y con ellas construye todo lo que quiere.”

Una realidad aparte, Carlos Castaneda

 

Una de las mayores preocupaciones de alguien que escribe un blog es llegar al mayor número de personas posibles. Llegar, que entren en la página, y que lean lo último que has publicado. Ese es el fin último del esfuerzo que supone escribir cada una de las nuevas entradas. Una tarea nada fácil.

 

Poco antes de publicar mi primer artículo el 28 de Enero de este año había tenido una visión de lo que podía ser esto. Pero una visión en la que quizás los trazos eran todavía gruesos y no del todo definidos. Quería hacer algo distinto con mi vida, ayudar en la medida de mis posibilidades a los demás, sentirme más realizado, crear algo con personalidad propia y, quizás y sobre todo, dar un paso más en la vida a modo de experimento. Porque si no veo la vida como un experimento constante no le veo mucho sentido. Parece como si estuviese si no todo ya predeterminado de antemano.

 

Esa visión aun sigue definiéndose sobre la marcha. No sin falta de dudas por momentos, y ganas, satisfacción y emoción por otros. Y es esa constante redefinición la que quizás lo haga aun más interesante, tanto a mi vida como a El Día Después.

 

Pero claro, El Día Después (el nombre de este blog, para quien no lo haya pillado aun) es aun un desconocido. Ha ido creciendo poco a poco, apareciendo en distintas redes sociales, creciendo en suscriptores, en visitas, pero si no lo has ido siguiendo de manera más o menos regular, quizás no sepas qué demonios es. De hecho es algo que la gente me ha ido preguntando. “¿Qué es eso sobre lo que has creado una página en Facebook?” “¿Qué es eso de El Día Después?” “¿Qué pasa, que ahora escribes un blog?” Y claro, un blog, tal y como yo lo entiendo (siendo un formato en realidad desconocido para mí hace tan sólo un par de años) puede ser visto como cualquier cosa, como algo abstracto, muy abierto, y que ni siquiera tenga porque ser tomado muy en serio. Puede ser un diario, un bloc de notas público, un lugar donde colgar tus fotografías, tus recetas, o simplemente un lugar donde compartir algún pensamiento que otro muy de vez en cuando. Y esto no es una crítica, de hecho esta es una de las grandes cualidades que tiene el formato ‘blog’. Que puede ser casi cualquier cosa. Pero El Día Después no es ninguna de esas, o no al menos exclusivamente.

 

Entonces, ¿qué es El Día Después?

 

Como creo en lo que estoy haciendo desde aquí y quiero llegar al mayor número de personas posible, me he estado preguntando últimamente porque surgen esas cuestiones. ¿No está claro lo que es? Por un lado pienso, si no lo sabes es porque no te habrás molestado en echarle un vistazo y ver qué es eso que Gonzalo está publicando todas las semanas y compartiendo. Pero por otro lado también me he dado cuenta de que quizá yo tenga algo de responsabilidad en ello. Al  fin y al cabo tampoco es tan extraño, ya que habiéndolo creado yo aun sigo madurando la idea semana tras semana. Y es esa quizá falta de definición, o más bien de claridad, la que me ha empujado a escribir este artículo (un tanto diferente a los que suelo escribir).

 

¿Qué es El Día Después?

 

El Día Después es un blog. Creo que ya ha quedado claro. Al igual que ha quedado claro que no es ni un diario, ni pensamientos al aire, ni un blog de fotos, ni un recetario. Más bien es: una plataforma que aspira a ayudar y servir, a cuestionar, como forma de autodescubrimiento y aprendizaje propio, y a ser un sustento para mí. En ese orden.

 

Aspira a ayudar y a servir, porque eso es lo que más me mueve a escribir. ¿En qué puedo yo ayudar al mundo? ¿Qué puedo aportar? ¿Cómo puedo ofrecer algo mediante la expresión de mí mismo? Poco a poco en los últimos años la acción de “servir” ha ido ganando más espacio en mi interior, algo que reconozco no tenía antes tanto hueco y que estaba más acaparado por la autosatisfacción (con lo que tampoco quiero decir que esta no sea importante e incluso esencial). Pero desde que he ido permitiendo que el servir y ofrecer algo de valor se vaya alineando con mi propia autorealización he ido encontrado más sentido a mi vida. Sentido que reconozco se ha perdido muchas veces a lo largo de ella.

 

Cuestionar. Porque soy un cuestionador nato. Porque siempre he creído, o desde hace bastante ya, que hay más caminos que los establecidos habitualmente. Porque creo que siempre puede haber más. Porque no me gusta conformarme. Y reconozco que esta postura me ha llevado no pocas veces a reinventar la rueda y a generarme cierta ansiedad. Pero forma parte de mí, y de momento me gusta que forme parte de mí. Es como echarle sal y pimienta a la vida, y cuando no, otras especias y salsas bien distintas. Y también me parece que cuestionar es fundamento y base del acto de la creación. Y crear es una de las cosas que más disfruto en esta vida. ¿Cómo podemos vivir de otra manera? ¿Cómo podemos contar, mostrar y enseñar las cosas de otra manera? ¿Cómo podemos cambiar, reinventar y vivir como humanos la experiencia de la vida de otra manera más auténtica, más soprendente, más responsable, más… mejor?

 

Una forma de autodescubrimiento y aprendizaje propio. Desde hace ya muchos años que escribo en diversos formatos durante distintas etapas de mi vida. Guiones, poesía, diarios, notas sueltas, canciones,… Poco antes de empezar este blog lo tenía practicamente abandonado. Pensaba que escribir formaba parte de mi pasado. Pero aquí estoy de nuevo. De una manera distinta a todas las anteriores y con una regularidad mucho mayor. Y es que escribir materializa los pensamientos. Los ordena. Si enseñas algo que sabes, aprendes más sobre ello. Sofisticas lo que ya creías que sabías y también lo cuestionas, o lo ratificas. Y el hacerlo públicamente lo convierte en una aventura aun mayor (más si es algo que nunca has tendido a hacer).

 

Y por último, un sustento para mí. Esta es la característica menos desarrollada aun de las cuatro expuestas de este blog. De hecho, el gasto económico actualmente es mayor que el beneficio. Y aun cuando no es la prioritaria, no es por eso menos necesaria. Escribir y mantener este blog requiere de mucho tiempo. Seguramente de bastante más de lo que puedas imaginar (y de lo que yo mismo imaginaba antes de ponerme a ello). Y aun hay muchos proyectos nuevos que van surgiendo en mi cabeza y que conllevarán todavía más tiempo para su ejecución. Y ya sabes, que el tiempo es dinero. Y el dinero lo necesitamos para vivir, creo no hace falta que lo diga. Aunque la mayor parte de este blog es y será gratuita, con el tiempo surgirán proyectos que tendrán un precio, como el actual servicio de coaching que ofrezco. Este es un tema en el que quiero ser completamente transparente desde un principio. Por el momento, es mayor el esfuerzo que la recompensa monetaria (aunque recibo otras muchas recompensas), pero creo firmemente que la riqueza de dar ahora será la riqueza de recibir en un futuro. Aunque, por supuesto, no todo es dinero.

 

El Día Después también es un mutante. Sí, un mutante, ¿no lo ves? Fíjate en el diseño. Es un mutante en el que todas las posibilidades tienen cabida. Es una plataforma en potencia. Aunque hubo otras razones para elegir este diseño, como por ejemplo, que tenía que elegir uno y al no convencerme casi ninguno se estaba empezando a convertir en una EXCUSA para no empezar. Así que opté por la simplicidad como semilla y espacio abierto de todo lo que podía llegar a ser.

 

Es un mutante porque su tema principal es EL CAMBIO (más sobre esto en un momento). Así que yo puedo cambiar y querer llevarlo por otros derroteros, o quizás vosotros también queréis que cambie y que vaya por otros derroteros. De hecho, sobre esto otro también os hablaré a continuación. En todo caso también su diseño minimalista se debe también a que quiero priorizar lo que de verdad importa aquí, que es el contenido. El contenido son las herramientas y la información que aquí os comparto y que son el auténtico corazón de este proyecto.

 

El Lema de El Día Después

 

En pos de esa necesidad de definición y claridad que os he comentado más arriba he decidido ponerle un lema al blog. Es algo que llevo pensando desde hace algún tiempo y que creo que ayudará a por lo menos dar una ligera idea de lo que se puede encontrar en este lugar. Así que dándole algunas vueltas he pensado que lo que quizá sea tema central y principal de El Día Después es el concepto del CAMBIO. Ya desde el primer artículo apuntaba que veía indispensable y necesario cambiar múltiples y variadas cosas del mundo en el que vivimos y que hemos creado. Y como somos nosotros los que lo hemos creado (por lo menos gran parte), somos nosotros los que PODEMOS CAMBIARLO. Empezando, y sobre todo, por nosotros mismos. Pasito a pasito, granito a granito.

 

Pero creo que es un CAMBIO que no está del todo predeterminado. Es un cambio que surge del cuestionamiento y la experimentación. Y eso hace que de alguna manera sienta que estamos en una fase de cambio de lo anterior por algo nuevo, pero en una etapa, como ya he señalado, de cuestionamiento y experimentación, que lleva a un nuevo DISEÑO.

 

Por eso he decidido que este nuevo lema sea:

 

“Diseñando HOY un nuevo mañana”.

 

A partir de ahora lo podréis encontrar justo debajo del título del blog arriba a la derecha.

 

Y he decidido este lema no sólo porque creo que le va como anillo al dedo al blog, sino porque creo en lo que dice. Es HOY, sin más dilación ni retrasos, cuando podemos y debemos dar pasos para conseguir esos cambios. Siempre y cuando sea eso lo que queremos. Creo que hay dos ingredientes esenciales para que ese cambio tenga lugar:

 

PASOS y PERSEVERANCIA

 

No hace falta dar “grandes” pasos (aunque quizás quieras hacerlo). Estos pueden ser pequeños, incluso diminutos. Siempre y cuando demos uno detrás de otro y de manera constante en el tiempo. Es por eso que siempre os animo a EMPEZAR, a poner en marcha la maquinaria hoy mismo y a generar esa INERCIA que hace que los cambios se vuelvan IMPARABLES.

 

Y aunque haya dicho antes que El Día Después es un mutante (o un proyecto que evoluciona, si eso suena mejor) en honor a ese cambiar, sí que hay subtemas que empiezan a ser constantes en este blog y que aquí os resumo para los que no los conozcáis:

 

Nuevas ideas, perspectivas, reflexiones y formas de pensar.

 

– Nuevas estrategias para conseguir lo que queremos.

 

– Mejores caminos y estrategias para utilizar nuestro mayor activo: nuestra mente.

 

Cambios de hábitos y rutinas por otros más eficientes y que ofrecen mejores resultados.

 

– Nuevas formas de nutrición, más natural pero a la vez más en la vanguardia.

 

Desafíos y retos para implementar en nuestra vida lo que queremos cambiar.

 

– Nuevos maneras de enfocar lo que supone más de un tercio de nuestra vida: el trabajo.

 

– Todo lo que considere que tenga cabida en nuestro propósito aquí, y por supuesto…

 

Disfrutar de la vida al máximo.

 

Si eres nuevo por aquí, he creado un mapa a modo de guía para facilitarte la navegación por la página: Empieza Aquí

 

Dos grandes favores

 

Para terminar este artículo, voy a pedir tu colaboración. Sin ti nada de esto tiene sentido, y quiero que gracias a ti, todo esto sea POSIBLE. Así que te pido con todo el ímpetu y gratitud que puedan salir de mí, dos pequeños (pero para mí enormes) favores:

 

1- Que me escribas, ya sea en los comentarios de esta entrada, o si prefieres de una manera más íntima a mi correo electrónico (gon_fuentes@hotmail.es), aquellos temas que te gustaría que tratara. Aquello que te resulta más difícil, que te inquieta más, que deseas más, o que simplemente te interesa. Así sabré mejor como puedo ayudar, de la mejor manera posible, en aquellas cosas que realmente están en tu cabeza.

 

2- Compártelo. Como ya dije al principio, es tremendamente difícil hacer llegar este blog a la gente. Que simplemente sepan de él. Existen tantísimas cosas circulando por internet y son tan ajetreadas nuestras vidas que supone una tarea hercúlea. Yo seguiré haciendo todo lo posible, pero tu ayuda es valiosísima. Así que si realmente te interesa o encuentras útil este blog, puedes compartirlo en Facebook, por Twitter,  pero creo que aun funciona muchísimo mejor enviarle un email a esas dos o tres personas que confían en tu criterio y que tú sepas que la información que ofrezco en este blog les pueda resultar útil, necesaria o entretenida al menos.

 

También te recuerdo, que si no lo has hecho ya, puedes SUSCRIBIRTE GRATIS y recibir cada nuevo artículo directamente en tu correo. Respeto totalmente tu privacidad (no soporto el spam). De esta manera, no sólo no tendrás que estar pendiente de mis publicaciones, sino que podemos estar en contacto más directo y enviarte información extra que te pueda interesar. Puedes suscribirte al final de este artículo o en la caja de suscripción que encuentras en todas las páginas arriba a la derecha.

 

Si me puedes hacer este par de favores, ¡GRACIAS!. (Sé que muchos ya lo estáis haciendo, ¡sóis los mejores!) Gracias de todo corazón. Y si no, GRACIAS también, por haber dedicado tu valiosísimo tiempo en leer lo que escribe este servidor.

 

Un fuerte abrazo y ánimo, fuerza, y que la suerte esté contigo.

 

Si no ves los comentarios a continuación pincha aquí y baja al final de la página.

 

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6 responses to “¿Qué es eso de El Día Después?”

  1. Alfvareick says:

    Me ha encantado este cuestionamiento autocatártico que has hecho! Cuestionar tu actividad, tus deseos, tus esperanzas… y reforzar la labor que haces, para ti y para la gente.
    Tu interpelación a recibir nuevas ideas y temas para tu “mutante” me ha animado a plantearte cosas. Ya sabes: Te gusten o no, vayas a pensar sobre ellas poco, mucho o nada o finalmente escribas o no sobre ellas, creo que de esta manera participo una “mijita” en tu proyecto. Y me gusta. 😉

    1- Las obsesiones: Métodos, vías, ¿respuestas?, tu visión…
    2- El arte: Su importancia, tu imagen, debates, paradojas…

    DOS TEMAZOS PARA MI
    Ya sabes, mi tema fetiche… Me lo guardo!

    Un placer, como siempre, Gon.

  2. Blanca says:

    Felicidades Gonzalo!!!!!
    Me encanta todo lo q escribes,a veces lo comparto y a veces no,pero pienso q estás haciendo una labor estupenda,y creo q sí,q puedes sentirte muy orgulloso porque estás ayudando a mucha gente.
    Sigue así,me encanta leerte .
    Un beso

  3. rafaela says:

    Felicidades por el blog Gonzalo, hace unos días me suscribí a él y estoy segura que me aportarás más quizás de lo que yo pueda aportarte a ti. Quien sabe….

    Un abrazo

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