Elogio de la Torpeza

 

Por Gonzalo Fuentes

 

Soy torpe. Es un hecho. Torpe en mis relaciones personales, en mi economía, en “avanzar” en la vida, en tomar decisiones, en gestionar mis emociones y sentimientos, en no permitir a mi ego que me machaque, en enfrentarme a miedos, en permitirme ser sin juzgarme tanto, en decir “te quiero”, en vencer mis adicciones, en ser positivo, en el amor…

 

Torpe. Sí, soy torpe. Qué  remedio…

 

En algún momento nos dijeron que teníamos que ser buenos, muy buenos. Buenos con los demás, buenos en el trabajo, buenos escalando en la vida, buenos en todo lo que hacemos, buenos padres, buenas parejas, buenos hijos, buenos amigos, buenos aprendiendo, buenos no equivocándonos, buenos seres espirituales… Buenos. Muy buenos.

 

Pero yo soy torpe. Sí, es cierto que tengo muchos talentos y capacidades. Muchas cosas por las que mis amigos y amigas me dicen “eres grande”. Pero yo me siento torpe. Las cosas no van todo lo bien que quisiera. Tropiezo una y otra vez en las mismas piedras. Tengo que lidiar con cambios emocionales fuertes, no consigo trabajar en algo que se me valore económicamente, me cuesta llegar a final de mes, a veces me siento alejado de las personas que más quiero, no soy todo lo positivo que quisiera, he dejado de fumar cuatro veces ya, etc, etc, etc.

 

Torpe…

 

Pero no quiero que veas esto como una declaración victimista. No. Hay infinidad de cosas que se me dan bien y en las que me va bien, y de las que me siento MUY AGRADECIDO. Sólo que quiero mostrarte mi torpeza. Quizás la reconozcas. Quizás también te resulte familiar. Quizás también te resulte difícil ser lo que no eres.

 

Ahora bien, a la torpeza la hemos llenado de vergüenza. La torpeza es mejor que no se vea. Porque si no, no eres TAN BUENO como deberías ser. De modo que preferimos hacernos daño que ser torpes. Ya sea comunicándonos, aprendiendo cosas nuevas, liderando empresas o países, expresando nuestra afectividad, rompiendo con lo que no queremos, con nuestros pasados, expresando nuestras necesidades, inquietudes y deseos, nuestras vulnerabilidades…

 

Nos da una vergüenza terrible ser torpes. Y el precio es alto.

 

Pero fíjate en l@ niñ@s más pequeñ@s. ¿Cómo aprenden? ¿Desde dónde aprenden? Curiosamente aprenden más rápido que nadie.

 

Pero son torpes. Y no se juzgan por ello.

 

La manera lenta de aprender es no permitirnos ser, la de tapar, la de la vergüenza.

 

¿Cuál eliges?

 

Yo soy torpe. Muy torpe. ¿Y tú?

 

¡He decidido bajar el precio de mi libro a menos de la mitad! Ahora por tan sólo 7 euros es tuyo (Audiolibro de regalo incluído). Si quieres ser consciente de los mapas internos con los que creas tu vida, pincha aquí para comprarlo. También puedes adquirirlo vía Amazon para tu Kindle pinchando aquí.

 

¡Únete al Cambio! Introduce aquí abajo tu correo electrónico y recibirás gratis todos los artículos que vaya publicando:

 



3 responses to “Elogio de la Torpeza”

  1. maria says:

    Vivan los torpes y conscientes de sus torpezas!!!! De verguenza nada. Vergonzoso es pasarse la vida exigiendose a uno mismo una perfeccion incalcanzable y como consecuencia llevar una vida llena de frustracion.

  2. Carlos says:

    Gonzalo, muy bueno este artículo. Me ha gustado mucho 🙂

    Da miedo que los demás vean nuestras torpezas, pero sin duda permitirnos cometer errores es la mejor forma de aprender, si no nos crucificamos por ello (más fácil de decir que de hacer).

    Y también concuerdo al 100% con el comentario de María (http://eldiadespues.net/torpeza/#comment-9681). Acertadísimo 🙂

  3. Susana says:

    Hola,este tema está muy presente en mi vida porque también soy bastante torpe.Alguien muy importante para mi me dijo una vez: “eres como un albatros,torpe en la tierra y ágil en el cielo. Reconozco que me cuesta mucho interpretar y reaccionar ante situaciones de nuestra vida diaria,no es por casualidad que trabaje con la infancia,el mundo adulto a veces es tan absurdo y absorbe tanta energía que estar con mis alumnos y alumnas hace las veces de tomarme un buen vitamínico. Esa torpeza que me caracteriza también forma parte de ser clmo soy,así que nada sobra,todo se complementa. La torpeza está muy mal vista,se puede ser torpe en una realidad que nos está impuesta y verdaderos macgivers en el mundo que creamos dentro de esa realidad,un mundo libre y basado en el sentido común y la magia.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *