Cuando TU SOMBRA Vuelve a Aparecer

 

Por Gonzalo Fuentes

 

“Muchas emociones me asaltan hoy. Rabia, ansiedad, miedo, invalidez, estancamiento, derrota. ¡Me estoy incluso cuestionando si estoy loca! Por favor decirme que NO he perdido la cabeza y que no estoy sola en esta experiencia.”

Extraído de Facebook

 

Cuando menos te lo esperas, y casi sin previo aviso, TU SOMBRA vuelve a aparecer. Esa parte de ti que no te gusta, esas emociones, esos pensamientos, esa falta de claridad, esa densidad, ese sentimiento de invalidez, de miedo, de culpa, de duda, de falta, de error…

 

Aparece TU SOMBRA y le dices NO. No te quiero.

 

Quieres salir corriendo.

 

Quieres salir corriendo de esto que es erróneo e incorrecto. Esto está mal. Esto que sientes está mal.

 

Quieres volver a la normalidad.

 

Donde no hay mal.

 

Donde todo es COMO DEBE SER.

 

Pero no siempre es posible. La marea que se ha levantado es suficientemente fuerte como para agitar el bote durante un buen periodo de tiempo. Quizás minutos. Quizás horas. Quizás días. Quizás semanas.

 

Y dices, ¿POR QUÉ? ¿Por qué me tiene que pasar esto a mí?

 

Yo estaba… BIEN.

 

Pero TU SOMBRA se agarra a ti. Recorre tu cuerpo. Te pesa. Te encoge. Te aprisiona. Te ahoga.

 

Caminas con tu sombra agarrada a tu espalda. Vas con ella a todas partes. O te aislas con ella huyendo del mundo.

 

Te despierta por las noches. Te recuerda su presencia cuando despiertas por las mañanas.

 

Está AHÍ.

 

Te pasas todo ese tiempo luchando contra la sombra. Intentando dejarla atrás. Darla esquinazo. Sacudírtela.

 

Tengo que cambiar este estado de ánimo, esta emoción, dejar de tener estos pensamientos… Tengo que salir de aquí por todos los medios. Esto no es NORMAL.

 

Quizás incluso lo consigas.

 

Hasta que vuelva a aparecer.

 

Y quieras salir corriendo. Y quieras volver a la normalidad. Y digas…

 

Yo estaba… BIEN.

 

Pero quizás un día ya no puedas más…

 

Y te rindas…

 

Sin poder luchar ni huir más, le dices…

 

¿QUÉ QUIERES?

 

Entonces te das cuenta que esa sombra no es más que UNA PARTE de ti.

 

Lleva todos estos años queriendo encontrarse contigo.

 

Quiere salir. Necesita expresarse.

 

Pero NO tenía cabida en tu esquema de la vida.

 

Y ELLA también quiere SU LIBERTAD.

 

Respiras. Profundamente.

 

Entonces la abrazas. La acoges. Te sientas con ella. Asumes toda su energía.

 

Tu sombra y tú paráis el tiempo.

 

En la densidad que supone.

 

En la incomodidad que supone.

 

Nada es más importante.

 

Entonces descubres que para conseguir ALGO necesitas entender QUÉ ES LO QUE TE LIMITA.

 

Sientes la emoción de la que siempre huías.

 

Ves la creencia de la que siempre huías.

 

Ves los pensamientos de los que siempre huías.

 

Ves a tu niñ@ herido que quiere hablar. Que quiere reintegrarse en ti.

 

Ves que al huir de TU SOMBRA estabas creando más DE LO QUE NO QUIERES.

 

El abusado se abusaba. El reprimido se reprimía. El rechazado se rechazaba. La invalidez se validaba.

 

Respiras. Profundamente.

 

No has muerto.

 

Tu sombra está junto a ti.

 

Descubres que tu sombra no acaba contigo sino que huir de ella acaba contigo.

 

Los dos quietos. Serenos. Os observáis.

 

Te tiende la mano. Y tú la recibes.

 

Sientes el calor. La vida a través de ti. Te sacude. Se caen los pedazos de la armadura.

 

Respiras. Profundamente.

 

Ahora eres más complet@.

 

(En mi próximo libro “Mapas para la Vida” encontrarás un capítulo entero dedicado a La Sombra, esta parte de nosotros que más nos cuesta integrar. Estáte atent@ porque en los próximos días tendréis noticias. ¡Está al caer!)

 

Me encantaría conocer tu opinión y enriquecer nuestro entendimiento sobre este tema. Puedes dejar tu comentario más abajo. Si no los ves, pincha aquí.

 

Si crees que a alguien le puede beneficiar este artículo, por favor, comparte.

 

¡Únete al Cambio! Introduce aquí abajo tu correo electrónico y recibirás gratis todos los artículos que vaya publicando:



6 responses to “Cuando TU SOMBRA Vuelve a Aparecer”

  1. Yomismo says:

    Me encanta tu interpretación de los miedos, de los demonios internos. Están contigo y te acompañan. Hasta que no te enfrentas a ellos y los vences, no dejan de ser dañinos. Todo esta dentro de uno mismo.
    Gracias de nuevo Gonzalo.

  2. Jose DC says:

    Excelente artículo. Interesante enfoque de un proceso que a la larga puede llevar a una persona a un estado de desempoderamiento tal que afecta lo que dice, cree y hace en todas las áreas de su vida.

    Gracias Gonzalo.

  3. María says:

    Conozco esa sombra mía.Pero las emociones son a veces tan intensas que te paralizan. Tengo algunos trucos para reducirla cuando aparece, pero nunca se va del todo. Siempre resurge. Mi gran truco es ponerme en la peor situación temida y decirme:¿y cuando esto tan horrible suceda, qué podré hacer? Y veo que tengo recursos, puedo hacer algo más, de hecho es lo que mejor se me da y a lo que más tengo miedo: superar las adversidades de la vida. A veces nuestra mayor fortaleza es al mismo tiempo nuestra mayor debilidad.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *