Un Sencillo Proceso Para Reconectarte

 

Por Gonzalo Fuentes

 

“Ser uno con la vida significa ser uno con el ahora. Entonces nos damos cuenta de que no vivimos la vida, sino que ésta nos vive. La vida es la bailarina y nosotros somos la danza.”

Eckhart Tolle

 

Últimamente os he hablado a menudo del poder de la presencia. Estar realmente presente es una de las mejores cosas que puedes hacer en tu vida. Encarnar tu Yo en el Ahora. Esto no sólo te ayudará a ser más feliz y a ser más consciente de ti mismo y de la realidad, sino también te puede ayudar a otras cosas tales como: causar una mejor impresión en una entrevista de trabajo, tener más poder sobre un escenario, resultar más atractivo y seductor, disfrutar más del sexo, más de una comida, más de tu trabajo, etc. Vamos, esas “cosillas” importantes de la vida.

 

Pero estar presentes es una tarea difícil. Todos llevamos a cuestas mucha carga de insatisfacción. Esta insatisfacción no es más que una pelea o intolerancia con el momento presente. Ese desajuste es la causa de la mayoría de nuestros males. Está tan arraigado en nosotros que casi ni nos damos cuenta, pero lo llevamos arrastrando desde nuestra infancia, desde aquellos momentos en los que decidimos por alguna razón que había algo mal en aquel momento presente. Entonces empezamos a huir a nuestras cabecitas, a las construcciones mentales que hemos ido elaborando sobre nosotros y sobre el mundo, y también, por tanto, comenzamos a deshabitar nuestros cuerpos y nuestras emociones. Empezamos a ser menos nosotros para ser más aquel que creemos ser o debieramos ser. Volamos al pasado o a un futuro inventado, porque este presente, el momento actual, nos disgusta, nos hace sentir mal, ¿y quién quiere sentirse mal?

 

Eckhart Tolle nos anima a reconciliarnos con nuestro aquí y ahora. A hacernos amigos de él. Dice que según le tratemos así nos tratará él a nosotros. Es por eso que quiero compartir en este artículo un sencillo protocolo que nos ayuda a reconectarnos un poquito más con nosotros mismos y con el momento presente. Anteriormente os expliqué varios procesos de reconexión y de ganar mayor presencia en este otro artículo. Pero este sencillísimo proceso me ha llamado la atención y me apetece compartirlo con vosotros. Lo he extraído de su libro “Un Mundo Nuevo, Ahora”. Una lectura altamente recomendable.

 

Proceso Para Reconectarte

 

Lo primero es plantearte las siguientes preguntas:

 

¿Cuál es mi relación con el momento presente?

¿Estoy tratando el Ahora como un simple medio para lograr un fin?

¿Lo veo como un obstáculo?

¿Lo estoy convirtiendo en un enemigo?

 

Observa las respuestas que surgen. Ya está. Eso es todo. Cuanto más te hagas estas preguntas más consciente serás de cómo tratas a tu presente.

 

Pero te quiero explicar un poco más en profundidad cuáles son esas 3 maneras en las que tendemos a relacionarnos con nuestro Ahora:

 

1. Cuando vivimos el presente como un medio para lograr un fin tendemos a vivir en el futuro, en nuestras cabezas. Porque en la vida sólo existe un constante momento presente. Este no deja de ser el mejor de los casos, pero cuando nos metemos mucho ahí, y acabamos no disfrutando de las acciones presentes ya que en el fondo huimos del presente, nos lleva a la siguiente fase.

 

2. Vemos el presente como un obstáculo. Un problema. Algo que debemos superar. Una vez que lo hagamos seremos felices. Pero mientras tanto sufrimos de impaciencia, estrés, ansiedad, frustración. Porque soñamos con que una vez superado nuestro presente, solucionado, todo estará bien y no surgirá un nuevo problema. Pero si tú le dices a la vida que tu presente es un problema, te dará más problemas.

 

3. Pero aun puede ser peor. Puedes llegar a vivir tu presente como un enemigo. Lo que Es va en contra tuya. Es hostil. Y quiere el mal para ti. Pero obviamente eso es sólo una percepción y una proyección tuya sobre lo que está ocurriendo. Esta actitud-percepción hará que vivas tu vida como algo hostil, muy lejos de ser algo amoroso.

 

Así que el primer paso es ser consciente de lo que estás haciendo. Por muy deprimente que sea lo que te encuentres, ese es un primer y gran paso de cambio y celebración. Hazte a menudo estas preguntas:  ¿Cuál es mi relación con este momento? ¿Lo trato como un medio para un fin? ¿Lo veo como un obstáculo? ¿Como un enemigo?

 

Observa. Escucha. Respira.

 

Nos cuesta a veces creerlo. Pero el presente es nuestro amigo. O mejor, simplemente ES. Pero… ¿cómo somos nosotros con respecto a él?

 

Feliz Presente.

 

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