¿Realmente Sabes y Decides Qué es Importante en Tu Vida? (Ejercicio Cambia-Vidas de Regalo)

 

Por Gonzalo Fuentes

 

valor.

10. m. Fil. Cualidad que poseen algunas realidades, consideradas bienes, por lo cual son estimables. Los valores tienen polaridad en cuanto son positivos o negativos, y jerarquía en cuanto son superiores o inferiores.

Diccionario de la Real Academia Española

 

(En el artículo de hoy os regalo un PDF de 11 páginas con uno de los ejercicios más potentes y clarificadores que he hecho en toda mi vida, y cambiando también la vida de miles de personas de todo el mundo. Encontrarás el enlace más abajo, pero te recomiendo que leas el resto del artículo para ponerte en situación.)

 

Nuestros valores conforman y configuran el mundo. Al menos la parte sobre la que los seres humanos tenemos influencia. Nos conforman como individuos y como sociedad. Es uno de esos filtros que operan en nuestra cabeza, a veces de manera consciente pero en la mayoría inconsciente, que influyen de una manera directa sobre nuestros resultados y nuestras acciones. Y en seguida te explicaré por qué.

 

Pero antes que nada…

 

¿A qué me refiero con “valores”? Y más aun, ¿cuáles son esos valores?

 

No fue hasta hace unos pocos años que creo haber entendido lo qué significan los valores de una persona. Puedes llamarme tonto si quieres pero así ha sido. Y no es hasta entonces que ese asunto y ese concepto han cobrado la importancia que ahora tienen en mi entendimiento de la vida y de mí mismo. Concebir un significado realmente concreto de lo que significan los valores (en los individuos y en la sociedad) ha sido algo realmente valioso para mí (valga la redundancia). Y esta clarificación vino a través de un ejercicio que realicé en unos cursos del Centerpointe Institute y que es exactamente el ejercicio que voy a compartir hoy con vosotros aquí.

 

Para definir lo que para mí son los valores voy a empezar por definir lo que no son. No sé a ti, pero a mí que se me hablara desde pequeño del conjunto de valores y principios de una persona me hacía confundir ambas cosas y se me fundían en una especie de abstracto que se acababa definiendo en algo así como “la moral o la ética de una persona”. Es por eso que empezaré diciendo que los valores NO SON los principios de una persona. Los principios son una serie de normas y de reglas por las cuales se rige la conducta de una persona. Un principio de una persona puede ser “no comer animales” porque dicha persona considera que esa forma de actuar se encuentra fuera de su ética y sensibilidad. Es una regla a seguir por esa persona. Otro principio podría ser “no hacer a otra persona lo que no te gustaría que te hicieran a ti”. Otro, “no tener relaciones sexuales fuera del matrimonio” o “antes del matrimonio”. Hay tantos principios y reglas como personas. Y estos principios no siempre son conscientes, y no son siempre valorados y cuestionados conscientemente sobre su fundamento y utilidad. Además muchas veces no son tampoco elegidos voluntariamente por la persona (sino más bien impresos en su interior en algún momento de su vida). A veces incluso son tan estrictos que ahogan las posibilidades de desarrollo y plenitud de una persona. Pero este sería un tema para otro artículo.

 

(Puede que no encuentres necesario que venga yo a definirte qué son los principios y los valores. Si es así, aun en ese caso te recomiendo que sigas leyendo porque lo que encontrarás más abajo y sobre todo en el ejercicio te puede resultar realmente esclarecedor.)

 

Lo que hoy aquí nos importa es ¿qué son los valores? Más importante, ¿cuáles son tus valores? ¿Los de las personas que te rodean? ¿Los de nuestras sociedades?

 

Considero que esta distinción y clarificación son de gran relevancia para nuestro crecimiento como personas y como civilizaciones. Es muy importante saber qué son los valores y cuáles son nuestros valores. Y distinguirlo de todo lo demás.

 

Como ya he comentado más arriba, los valores son uno de esos filtros que operan en nuestra mente produciendo resultados distintos en nuestra vida (es decir, emociones y acciones diferentes). Ya he explicado en otros artículos como trabajan dichos filtros. Si tú recibes un estímulo externo o una información (y los recibimos constantemente a millones), tu cerebro filtra dicha información, seleccionando sólo una parte, distorsionándola, eliminando el resto y haciendo generalizaciones. Por lo cual de todo el caudal de información y estímulo que llega de fuera, sólo una milésima parte es con la que nos quedamos. Y esto ocurre en menos tiempo que lo que dura un pestañeo. Y nuestros valores es uno de esos filtros. Otros filtros son nuestro idioma, nuestras creencias sobre nosotros, los demás y el mundo, nuestras estrategias, etc. Todos estos funcionan como un sistema holístico, es decir, como un todo en la que todas las partes están relacionadas y funcionan sinérgicamente entre sí. Pero distinguirlos nos ayuda a entender mejor la maquinaria.

 

Veamos entonces qué son los valores. Un valor es cualquier cosa que es importante para ti, y toda persona tiene un número de cosas que son importantes para ella. Algunos ejemplos generales de valores serían: familia, libertad, dinero, aprendizaje, diversión, honestidad, educación, tiempo libre, amigos, desafíos, sexo, creatividad, bailar, controlar, salud, intimidad, relajación, etc, etc, etc. Existen tantos valores como cosas que pueden ser importantes para cualquier persona.

 

Antes decía que todos los filtros operan como un sistema, y como tal, así se influencian unos a otros. Tus valores se verán condicionados por las creencias que tienes. También les repercutirán las normas y reglas que tú crees que debes seguir. Y viceversa. Todos los filtros se influyen unos a otros. Los valores se van formando a lo largo de nuestra vida según la sociedad en que vivimos, los hechos históricos que se han vivido en dicha sociedad (guerras, depresiones, bonanzas,…), la familia en la que nos criamos, el colegio en el que pasamos la mayor parte de nuestra juventud, el país, nuestros ídolos, etc. Pero también en la manera en que tú vivas y proceses todo aquello. Es decir, el cómo, tus traumas, tus logros, etc, etc. Se dice que vamos creando valores en nuestro interior hasta los 21 años aproximadamente, siendo más esponjas cuanto más pequeños (al tener menos filtros creados) y más selectivos según vamos creciendo (al tener ya más filtros instaurados).

 

El problema es que la mayoría de las personas no son conscientes de sus valores, y por tanto están, entre otras cosas, a merced de ellos en cuanto a los resultados y las posibilidades de sus vidas. Pero hoy vamos a destapar tus valores. A sacarlos a la superficie. Y seguramente, siempre y cuando hagas el ejercicio, vas a empezar a ver con mayor claridad los valores de los demás. También vas a conocer en qué jerarquía y orden se encuentran tus valores y en algunos casos los de los demás.

 

No creo que hace falta que diga que el valor en primera posición de las sociedades en que vivimos parece sin duda ser el dinero. Algo que en sí mismo no tiene más “valor” que el que se le otorga. Y que no parece la manera más idónea de mover el mundo en una dirección positiva y armoniosa para todos. Al igual que la jerarquía de valores y la consciencia/inconsciencia de ello nos afecta individualmente, imaginemos como lo hace eso a nivel global. Pero eso es otro cantar. Porque hoy estamos volcados en ti y en el cambio que surge de ti.

 

Como ya os he dicho, voy a compartir un ejercicio con vosotros para comenzar a hacer consciente todo este filtro. Un ejercicio que realicé ya hace algunos años y que he vuelto a realizar para la ocasión. Un ejercicio que formaba parte de unos cursos MUY caros y que aquí os quiero ofrecer por la gorrilla (bueno, de hecho no la voy a pasar). Así que te recomiendo que no lo desestimes a la primera de cambio. Un ejercicio que no sólo te puede impactar lo que descubres en el momento sino que ejerce un poder de clarificación durante bastante tiempo después de su realización. También he de avisarte que tiene su dificultad. Pero para todo hay que pagar un precio (¿una creencia más?).

 

También tiene cierta duración. Así que tendrás que apartar un rato de tu tiempo. Quizás una hora o algo más. Pero no permitas que esto sea una excusa. Porque es un ejercicio que puede cambiar tu vida, tu entendimiento de ti mismo y de los demás, del trabajo, de las relaciones y de todo. De hecho, si lo puedes hacer cuanto antes mejor. Porque todos conocemos el cajón de las tareas pendientes. Y si ahora no puedes, te recomiendo encarecidamente que fijes en tu calendario un día y una hora para realizarlo. Pero cuanto antes. De verdad, este ejercicio puede clarificar cosas únicas y esenciales en tu vida.

 

Este ejercicio tiene además un efecto secundario la mar de interesante. Hemos dicho que los valores son aquellas cosas que te importan en la vida. Y es por eso que las persigues y las dedicas tiempo. Son las cosas a las que dedicas tiempo. Y para ello necesitas prestarlas atención en tu mente. Pero a veces ocurre que lo que estás constantemente consiguiendo en tu vida en cuanto a ese valor, sea lo contrario, lo que no quieres. Bien, este ejercicio también te ayuda a ver cómo operas internamente para estar consiguiendo esos resultados no deseados.

 

Bueno, no te quiero distraer más. Puedes descargar el ejercicio pinchando en el siguiente enlace:

 

DESCÁRGATE AQUÍ el ejercicio para descubrir tus valores y mucho más

 

(Mejor si sobre el enlace pulsas botón derecho y das a “Guardar enlace como”)

 

Si necesitáis ayuda en este proceso, sólo tenéis que comentarlo aquí abajo o escribirme a gon_fuentes@hotmail.es. No te cortes, haré todo lo posible para ir contestando lo mejor posible y lo más rápido posible.

 

Haz el ejercicio. Y espero que te sirva para conocerte mucho mejor, a los demás, y a dar una dimensión nueva y rejuvenecedora a tu vida.

 

Recuerda, tus valores son aquellas cosas que te importan en la vida. Todos poseemos un número de ellos y en un determinado orden. Y son las cosas a las que dedicamos nuestro tiempo y atención.

 

Si quieres saber más de Centerpointe, de donde saqué este ejercicio que hoy os comparto, pincha aquí.

 

Feliz autodescubrimiento.

 

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